Las infraestructuras limitan el aumento del comercio entre Catalunya y Valencia
04 de febrero de 2010
CATALUÑA
“El déficit de infraestructuras del corredor mediterráneo está limitando el crecimiento del comercio entre Catalunya y Valencia”. Así lo asegura la Cámara de Comercio de Barcelona en un informe que ha elaborado sobre el “Comercio interregional de bienes y la competitividad de Catalunya ante el resto de España”.
Diario del Puerto
El estudio de la Cámara de Comercio revela que Catalunya es la comunidad autónoma líder en flujos de comercio interregionales e intrarregionales, con el 17,2 por ciento del total español, pero sólo concentra el 15% de la dotación de infraestructuras de transporte del Estado.
La diferencia entre estos dos porcentajes “da una aproximación del exceso o el defecto de infraestructuras que existe en un territorio”, explican desde la institución cameral. Catalunya es, junto con el País Vasco, la comunidad “que tiene un mayor déficit de infraestructuras de transporte”, explican desde la cámara. También sufren de este déficit, aunque en menor magnitud, Murcia, la Comunidad Valenciana y Aragón.
“Por tanto, todo el eje mediterráneo y las comunidades con las que Catalunya tiene más relaciones comerciales, a excepción de Madrid”, subrayan desde la Cámara de Comercio de Barcelona.
Las consecuencias son, según el estudio, “el grado de congestión del corredor mediterráneo, sobretodo en cuanto a conexiones ferroviarias”. Este hecho, aseguran desde la Cámara, “estaría limitando el crecimiento del comercio interregional de bienes por vía terrestre entre Catalunya y la Comunidad Valenciana y también el desarrollo de plataformas logísticas a lo largo de todo el arco mediterráneo”.
El estudio pone de manifiesto que “la economía catalana está en proceso de transformación”. Catalunya ha pasado de ser “una típica economía industrial que importaba materias primas, transformaba y vendía al mercado español, a ser una economía más orientada hacia la exportación de servicios, especialmente de servicios a la producción, y hacia los mercados globales”.
El proceso de terciarización de la economía catalana está siendo más rápido que el del resto de España ya que “partía de un nivel inferior”, según el estudio de la Cámara de Comercio.