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MARÍTIMO · Tras la pandemia, la oferta de buques para el transporte de vehículos ha disminuido considerablemente

Transporte marítimo: los puertos se colapsan ante la falta de car carriers

  • Última actualización
    07 julio 2023 05:20

Desde la pandemia, las campas de los puertos se han convertido en puntos de almacenamiento de vehículos nuevos a la espera de poder darles salida en buques car carriers.

MADRID. Los fabricantes de automóviles dan salida a sus producciones a través de los puertos marítimos que, a su vez, reciben estos vehículos del transporte terrestre. Tal y como se señala desde los principales puertos peninsulares que mueven vehículos en régimen de mercancías (vea la gráfica), la principal problemática que presenta el transporte marítimo de este tipo de mercancías es que hay escasez de buques especializados para ello, lo que deriva en un colapso de algunas de las terminales, que se ven obligadas a almacenar los vehículos por la imposibilidad de darles salida.

Tras la pandemia los volúmenes de producción de automóviles disminuyeron de manera considerable, lo que derivó en que muchos car carriers se quedaran parados sin mercancía que poder mover. Ante esta situación, muchas navieras decidieron achatarrar estos buques. Con este contexto sobre la mesa, en la actualidad hay una falta de oferta muy alta de este tipo de buques y, en cambio, los volúmenes de producción ya se están reactivando. Ahora los fabricantes no encuentran medios para exportar sus producciones y, como solución, los puertos han empezado a acumular vehículos en sus terminales hasta que llegue un buque que pueda recogerlos.

Asimismo, las navieras no estaban dispuestas a invertir en nuevos car carriers sin tener la certeza de que podrían cubrir toda su oferta de espacio. Es ahora cuando se están fabricando nuevos buques, pero habrá que esperar al medio o largo plazo hasta que estén operativos, por lo que, a corto plazo, esta situación no parece que se vaya a solventar.

En este sentido, desde la Autoridad Portuaria de Pasaia, uno de los principales puertos que mueven vehículos nuevos, apuntan que este desajuste entre la oferta y demanda de car carriers “está generando tensiones en la cadena logística”.

En esta misma línea, desde el Puerto de Santander se señala que “sin lugar a duda, la logística de distribución del vehículo nuevo ha sufrido, de modo global y en los últimos tiempos, grandes cambios. Cambios relacionados con los irregulares ritmos de producción de las fábricas como consecuencia, entre motivos, del anormal abastecimiento de componentes para las líneas de montaje y de la incertidumbre del mercado a la hora de la toma de decisión de compra. Si a ello sumamos la reducción de la capacidad de transporte, el resultado es una saturación de las terminales y campas dedicadas al sector de automoción, así como de los propios modos de transporte. En el caso de sector marítimo, es evidente que la flota actual de car carriers no permite absorber niveles de producción normales, refiriéndonos a aquellos previos a la pandemia”.

“Los puertos deben ofrecer resiliencia para que las operaciones puedan seguir produciéndose con fiabilidad”

De igual forma, desde la Autoridad Portuaria de Barcelona (APB) se señala que habrá que esperar a 2026 hasta que lleguen al mercado un número importante de nuevos buques. Sin embargo, desde la APB se explica que han aparecido soluciones que aportan capacidad al sistema, como el uso de contenedores de 40’ para mover automóviles, acción iniciada por navieras chinas; la aparición de estructuras V-rack (tipo contenedor flat rack) de hasta 48’ de largo y anchuras variables para transportar tres coches y otras similares de 40’ y altura superior a la de un contenedor en la que se estiban también tres coches, dos de ellos inclinados para optimizar el espacio. “Estos sistemas implican un aumento de los movimientos de la carga con traslados entre terminales, vaciados y destrincajes, que en principio la mercancía puede soportar”, apuntan desde la APB.

Por otro lado, la AP de Barcelona también explica que esta falta de capacidad no viene dada únicamente por una disminución del número de buques, sino también de su operatividad. Algunas terminales en América y el norte de Europa tienen cifras muy altas de ocupación y esto ralentiza las operaciones y rompe la precisión de los schedules de estos barcos. Algunos armadores estiman una pérdida del 25% de su capacidad de transporte debido a paralizaciones y esperas en puertos. Esto revierte en una pérdida en la regularidad de las escalas, lo que implica cargas de exportación esperando para ser embarcadas (y ocupando espacio en las terminales) durante períodos más largos de lo habitual y contribuyendo a agravar el problema”.

$!Tráfico de vehículos en régimen de mercancías 2019-2022. Fuente Puertos del Estado. Infografía R.M.

Soluciones

Ante esta situación, los puertos se han puesto a disposición de los fabricantes habilitando espacios para acoger a todos esos vehículos a los que no se les puede dar salida de una forma inmediata. En este sentido, desde la Autoridad Portuaria de Vigo (APV) se detalla que “los puertos son clave en la logística de la automoción gracias a una dotación de infraestructuras que complementa y da soporte a las necesidades d ellos fabricantes”, y especifican que “en el puerto de Vigo la coordinación entre la factoría local del Grupo Stellantis, la Autoridad portuaria y los operadores es extremadamente fluida y flexible, lo que contribuye a dar solución a estos problemas de una forma ágil”.

Además de esta colaboración, como solución se apuesta por realizar inversiones en nuevas formas de almacenamiento y de transporte de los vehículos, tal y como se explica desde la Autoridad Portuaria de Málaga.

En el Puerto de Barcelona piensan que “frente a esta situación disruptiva los puertos deben ofrecer resiliencia para que las operaciones puedan seguir produciéndose con fiabilidad” y, por ello, abogan por la ampliación de espacios de manera temporal, facilitar el acceso de los medios ferroviarios, establecer los procedimientos para mover los vehículos en contenedor y digtalizar los procesos. “En tanto en cuanto no se solucione la falta de capacidad del transporte, los puertos poco podrán hacer excepto mejorar la gestión del stock en sus instalaciones y ampliar la capacidad de almacenamiento, que deberá estar ineludiblemente ligada a una buena coordinación entre todos los intervinientes en la cadena logística de distribución”, se apunta desde la Autoridad Portuaria de Santander.