Menú
Suscripción

RETO 2  Cumplir con los objetivos verdes de la UE: ¿misión imposible?

  • Última actualización
    17 junio 2021 10:30

Los principales retos de futuro del sector de azulejos y pavimentos cerámicos no pueden obviar la problemática derivada de la materia normativa, energética y de emisiones de CO2 vinculadas a las directivas europeas y al objetivo de descarbonización impuesto por Bruselas.

Como señala el “Análisis y retos del sector de azulejos y pavimentos cerámicos en España” de PwC y ASCER, el sector se encuentra ante un reto crucial de descarbonizar la producción que marcará el futuro del mismo y que se ha acentuado desde que la Comisión Europea decidió no incluir la fabricación de productos cerámicos entre los sectores expuestos a la fuga de carbono. Ello ha supuesto un aumento relevante de los costes derivados de la adquisición de derechos de emisión de CO2.

“El reto reside en encontrar nuevas tecnologías para la producción o adaptar las existentes para que se puedan utilizar otros combustibles. Esto permitiría acabar con la dependencia del gas en las fábricas y avanzar hacia una industria cerámica hipocarbónica, con procesos cerámicos de bajo impacto ambiental, que utilicen el mínimo consumo de combustibles fósiles y siempre tratando de reducir en lo posible las emisiones de CO2”, subraya el estudio.

Evidentemente, en este escenario, el sector requiere del apoyo de las administraciones y de que ese compromiso público se traduzca en estímulos fiscales para no perder competitividad frente a otros países que no hacen frente a este coste.

Digitalización e industria 4.0

Para alcanzar la meta, el clúster cerámico debe aplicar la industria 4.0 en los procesos productivos. No hay más opciones. El sector (todo él) debe acometer actuaciones como la monitorización de toda la fase de producción, la robotización o los almacenes inteligentes. La industria 4.0 permite a las empresas reaccionar de forma más ágil en unos mercados progresivamente más dinámicos, reducir los tiempos de desarrollo de productos más adaptados a las necesidades de sus clientes y llevar dichos productos a los mercados de forma exponencialmente más rápida.

“El reto reside en la adecuación de las competencias y capacidades digitales del sector y la introducción de cambios en su estructura organizativa. La aplicación de la industria 4.0 permitiría al sector mejorar en productividad y eficiencia”, subraya el Análisis de PwC y ASCER.

Sobre la digitalización del sector, cabe destacar que las empresas de ASCER están bastante digitalizadas, aunque existe un amplio margen de mejora ya que no sucede lo mismo toda la cadena de valor.

Según ha podido confirmar el estudio, “los procesos por los que se relacionan los fabricantes con el resto de agentes de la cadena de valor aguas abajo están anticuados, lo que imposibilita, entre otras cosas, promocionar toda la gama de productos, adecuar la producción a la demanda o tener un conocimiento en tiempo real de los stocks o de los tiempos de recepción de pedidos”.

Así las cosas, el reto actual que tiene el sector es la digitalización de toda la cadena de valor. “De esta forma sería posible disponer de un flujo de datos a partir de los cuales modernizar la relación entre los agentes. La digitalización integrada de toda la cadena permitiría generar una relación y un ecosistema basado en datos que se utilizarían por parte de los agentes para gestionar, medir, valorar o predecir. En definitiva, la explotación de los datos daría una nueva herramienta de competitividad al conjunto del clúster”, asevera el Análisis.

El sector requiere del apoyo de las administraciones y de que ese compromiso público se traduzca en estímulos fiscales para no perder competitividad frente a otros países que no hacen frente a este coste

El sector se encuentra ante un reto crucial de descarbonizar la producción que marcará el futuro del mismo. La monitorización de toda la fase de producción, la robotización o la activación de los almacenes inteligentes es un objetivo destacado del sector. La Generalitat Valenciana, ASCER y la Región de Emilia Romagna tuvieron en marzo un encuentro online para hacer fuerza común y defender a sus industrias en la transición energética sostenible. Sassuolo y Castellón: juntos son más fuertesEn paralelo a todas las acciones que el clúster está liderando para atraer financiación europea, desde ASCER se han realizado acciones a nivel europeo, en colaboración con la industria italiana, para defender la posición del sector en Bruselas, apoyar a sus industrias en el ámbito de la descarbonización y del comercio de emisiones y así garantizar la competitividad y el empleo de calidad en el territorio.Según la industria, “es necesario acometer un proceso de descarbonización a la vez que es preciso llevarlo a cabo de forma ordenada y garantizando la competitividad y la supervivencia de la industria. No sirve para nada llevar a cabo una descarbonización exigente y excluyente si el precio que tiene es la destrucción de la industria europea o su deslocalización”.En marzo, la Generalitat Valenciana y la Región de Emilia Romagna hicieron fuerza común para defender a sus industrias en la transición energética sostenible. En la reunión ambos gobiernos acordaron colaborar para apoyar a sus industrias en Bruselas en el ámbito del comercio de emisiones. Los representantes de la mesa decidieron agendar una reunión conjunta con el vicepresidente primero de la Comisión Europea, Frans Timmermans, para defender el papel de la industria cerámica europea y poner de manifiesto el riesgo que corre de seguir adelante con los objetivos tan poco realistas de descarbonización.Los dos clústeres cerámicos de Sassuolo y de Castellón son los distritos más importantes de la cadena europea de suministro de cerámica. Conjuntamente ambas industrias vendieron por valor de casi de 9.000 millones de euros generando empleo directo de más de 35.000 empleados.”Nuestro sector exporta más del 85% de su facturación y las normas europeas son, con diferencia, las más estrictas del mundo – declaró Giovanni Savorani, presidente de Confindustria Ceramica - Es esencial que, para mantener la competitividad internacional, nuestras empresas no se vean penalizadas por los costes de la directiva sobre comercio de emisiones, que solo aportan beneficios a la especulación financiera”.También es muy importante que la industria europea sea incluida en la lista de sectores susceptibles de la compensación indirecta de costes, “de la que ha sido injustamente excluido por la Comisión Europea. Hoy sabemos que podemos contar con el apoyo de nuestras instituciones regionales para poder afrontar los desafíos de la transición energética salvaguardando al mismo tiempo la competitividad internacional”, añadió Savorani.Por su parte, Vicente Manuel Nomdedeu, presidente de ASCER, defendió que la industria “realiza constantemente importantes esfuerzos para mejorar sus procesos productivos con el fin de ser más eficientes con los recursos y tener menos impacto en el entorno”. Sin embargo, añadió Nomdedeu, “las exigencias de descarbonización que ha marcado Bruselas son, a todas luces irreales y, hoy por hoy, no existe ninguna alternativa energética que pueda sustituir al gas natural. Es vital que nuestras instituciones europeas sean conscientes de esta realidad con el fin de que implementen políticas energéticas que la industria pueda cumplir”.“Mantener la industria en la UE es vital y se tienen que instaurar los mecanismos para que podamos seguir compitiendo en los mercados internacionales”, comentó el presidente de ASCER.

ASCER propone enmiendas a la Ley de Cambio ClimáticoASCER considera inaceptable que la propuesta de Ley de Cambio Climático y Transición Energética aprobada recientemente por el Congreso, y que tiene implicaciones muy importantes en la actividad industrial y económica, sea llevada al Senado por trámite de urgencia haciendo inviable la revisión por todas las corporaciones políticas las enmiendas presentadas.El sector manifiesta que es necesario apostar por una transición verde más sostenible y eficiente, sin embargo, el trámite de esta Ley se está realizando de espaldas a los principales sectores de la economía, quiénes se van a ver afectados de lleno por las implicaciones de adaptación de sus procesos productivos.ASCER, junto a otros sectores consumidores de gas industrial, busca completar la Ley de Cambio Climático a través de la creación por parte del Gobierno de un Estatuto de Consumidores Gas intensivos reconociendo así los beneficios que estos consumidores aportan a la gestión y la eficiencia del sistema. Esta medida impulsaría el proceso de descarbonización de los sectores intensivos en energía los cuales actualmente no disponen de tecnologías maduras que les permitan la transición energética exigida por el Gobierno.

Más cargasEl sector cerámico también espera que no se dupliquen las cargas tan importantes que ya soportan por el coste de CO2. Actualmente el sector está afectado por la Ley de Derechos de Emisión. Tal y como está redactada la propuesta de Ley, el sector también sería penalizado por tener la obligación de calcular la huella de carbono, con los costes adicionales que supondría sin que ello conlleve ningún beneficio medioambiental adicional. “De no realizar este cambio, la industria sometida a los derechos de CO2, estaría obligada a pagar una doble imposición”, destaca ASCER.“El sector cerámico español está expuesto a la competencia internacional, y los sobrecostes que tendrá que soportar por esta Ley provocará que sus productos sean desplazados de los mercados internacionales, con implicaciones muy graves para la economía y balanza de pagos española”, concluye la patronal.

El sector cerámico espera que no se dupliquen las cargas tan importantes que ya soportan por el coste de CO2.