MADRID. DSV ha anunciado una colaboración con Microsoft, United Airlines y Phillips 66 con el objetivo de facilitar el acceso a gran escala al combustible de aviación sostenible (SAF).
United Airlines utilizará físicamente el combustible, mientras que DSV y Microsoft participarán mediante el modelo book-and-claim. Este sistema permite que las reducciones de emisiones verificadas se asignen de forma independiente al uso físico del combustible, garantizando una trazabilidad transparente y apoyando la reducción de carbono a escala.
Para garantizar la máxima transparencia, la transacción cumple con los estándares de la Certificación Internacional de Sostenibilidad y Carbono (ISCC) y se registra a través del SAFc Registry.
Este proceso asegura que el combustible proceda de materias primas estrictamente sostenibles y que cada tonelada de CO2 reducida se asigne específicamente a un cargador, evitando la doble contabilidad.
“Esta colaboración refleja nuestro papel como socio global para ayudar a nuestros clientes a acceder a soluciones de transporte de bajas emisiones. Al conectar a clientes, transportistas y productores, ayudamos a transformar las ambiciones de sostenibilidad en resultados operativos”, señaló Frank Sobotka, CEO de la división Air & Sea de DSV.
Desde United Airlines destacan la relevancia del acuerdo. Lauren Riley, Directora de Sostenibilidad de la aerolínea, afirmó que se trata del “mayor contrato de suministro de SAF firmado con un único cliente (DSV) en la historia de nuestro programa Eco-Skies Alliance”.
Por su parte, Microsoft ve en esta alianza un paso fundamental para reducir las emisiones en su cadena de valor logística en la nube. Marco Eipper, Director General de Cloud Supply Chain Logistics de la tecnológica, subrayó la importancia de colaborar con socios que operen a gran escala.
En este sentido, Ronald Sanchez, Vicepresidente de Aviación de Phillips 66, recordó que su compañía posee la red logística y la experiencia operativa para suministrar SAF “hoy mismo, no dentro de unos años”.