MADRID. En julio, el aeropuerto madrileño registró el segundo mes consecutivo de descenso, tras perder el 3,8% del tráfico en junio respecto el mismo mes del año 2025. Así, la tendencia de los dos útimos meses ha provocado que el Madrid-Barajas registre un decrecimiento de los tráficos del 1,1% entre enero y julio respecto el mismo periodo del año anterior.
Son diversos los factores que explican la disminución de los tráficos del aeropuerto madrileño. El primer de todos, en conflicto iniciado a finales de febrero en Oriente Medio y que está provocando gran incertidumbre en la región. Ejemplo de ello es que el aeropuerto de Doha (Qatar), a pesar de seguir siendo el principal socio comercial de Barajas, entre enero y julio ha sufrido un descenso del 36% de la carga aérea respecto el mismo periodo del año anterior. En consecuencia, el cambio de rutas provocado por el conflicto en la zona ha provocado el aumento significativo de la carga aérea con el aeropuerto de Estambul, del 25%, una cifra que no es suficiente para compensar completamente la caída de Doha.
Pero el tráfico con Oriente Medio no es el único que baja de forma significativa, pues la carga aérea con los aeropuertos de Lima y Buenos Aires también descienden un 7,4% y 6,7%, respectivamente. Por contra, en América Latina, el tráfico aéreo con aeropuerto de Sao Paolo sube un 10,3%.
Más allá del conflicto en Oriente Medio, otro factor que está influye en el descenso de los tráficos de Barajas es el impacto de los primeros movimientos del cambio de modelo en el e-commerce. Además, el recinto también se está viendo afectado en los últimos meses por la inseguridad operativa generada en torno a los procedimientos aduaneros en primera línea, con especial incidencia también en el e-commerce.