En su último acto como presidente de Iberia, al pasar ahora a centrar su actividad como presidente de IAG, Vázquez estuvo acompañado por una altísima representación institucional, tanto a nivel de AENA, como de la ciudad de Madrid, como del Ministerio de Fomento, hasta el punto de que la ausencia de la ministra en el acto se vio compensada por su presencia horas antes del mismo en el lugar de celebración para saludar a los responsables de la compañía. Todo fueron sonrisas y parabienes en un evento en el que Vázquez reconoció los duros momentos atravesados en los últimos cuatro años por Iberia y las “duras” decisiones adoptadas, si bien se mostró confiado en que servirán para relanzar su desarrollo futuro.El optimismo de Antonio Vázquez fue igualmente puesto de manifiesto por Rafael Catalá, secretario de Estado de Infraestructuras, Transporte y Vivienda, y por Ana Botella, alcaldesa de Madrid, quien defendió el papel de Iberia como “socio estratégico” de la ciudad, que “necesita incrementar el flujo de tráficos de mercados vitales”, dijo Botella.“Debemos seguir trabajando para reactivar el tráfico”, destacó la alcaldesa, quien señaló la importancia de que Madrid “esté conectada con el mundo”.