Pastor, que criticó a Simancas por rechazar la privatización de AENA cuando ya el anterior Gobierno socialista quiso privatizar Barajas y El Prat, “con la condición de que el Estado se quedara con la deuda”, subrayó que a su llegada a Fomento AENA tenía una deuda de 14.000 millones de euros, un déficit tarifario de 850 millones de euros y un saldo en caja de -660 millones, es decir, “no había ni para pagar las nóminas”.Ahora, sin embargo, según Pastor, “AENA ha reducido su deuda y prevé cerrar el año con un saldo en caja positivo de 600 millones de euros y un EBITDA de 1.500 millones”.Pastor, en todo caso, no ofreció detalles sobre la privatización de una parte mayoritaria del capital de AENA, objeto de la pregunta de Rafael Simancas, quien criticó a Fomento por “romper su compromiso” de privatizar sólo un porcentaje minoritario y por primar el negocio por encima del interés general, con el resultado de que “suben las tasas y bajan los tráficos”.“Claro que hay deuda y hay que atajarla y hay que colaborar con el sector privado, pero se debe mantener el control público”, dijo Simancas.