Las dos unidades de negocio de Swissport que operan en España mantuvieron hasta el último momento de la noche del jueves la negociación, logrando un notable acercamiento de posturas, según la compañía, que hacía previsible un acuerdo asumible por todas las partes. Éste, sin embargo, fracasó con el abandono de las conversaciones por parte de uno de los sindicatos. “Cualquier intento de achacar los paros a una supuesta intransigencia de la empresa queda así en evidencia”, subrayó Swissport, para quien “existió una clara voluntad de ir a la huelga por encima de cualquier otra circunstancia y pese a que el acuerdo era inminente”.