La carga aérea vive un momento decisivo ante un contexto internacional de incertidumbre geopolítica, digitalización acelerada y la redefinición de las cadenas logísticas. El sector reclama mayor agilidad regulatoria, más cooperación público-privada y un liderazgo capaz de anticiparse a los cambios. Ese fue el mensaje dominante durante el 7º Congreso Air Cargo Day 2026, bajo el lema “España en el centro del negocio global de la carga aérea”.
madrid. Representantes institucionales, operadores logísticos, aerolíneas, gestores aeroportuarios y asociaciones sectoriales coincidieron en que la carga aérea “llega tarde” a determinadas reformas normativas y que el nuevo escenario global exige respuestas más rápidas y coordinadas. “Hay que escuchar al sector al a hora de hacer normativas, y también entender los límites de la regulación cuando todo está globalizado. Para ello, es importante tener capacidad de negociación y que España no vaya tarde”, explicó José Ramón Bauza, CEO JRB Global Consulting Advisory.
Por su parte, Jesús Cuéllar, presidente de Foro MADCargo, subrayó la oportunidad estratégica que representa el acercamiento entre la Unión Europea y Mercosur. Cuéllar defendió el papel de España como puente logístico entre Europa y Latinoamérica, planteando la necesidad de construir “un corredor que vincule Europa con Mercosur” aprovechando la posición geográfica y la conectividad española.
El directivo insistió en que el transporte aéreo debe entenderse como “una pieza fundamental para el desarrollo de las economías”, pero integrado dentro de una visión logística amplia, conectada con aduanas, transporte terrestre y cadenas multimodales. “No hablamos solo de aviones, hablamos de ecosistema”.
En este sentido, Camilo García, Chief Sales and Marketing Officer de IAG Cargo, inicidió en que la incertidumbre “ha llegado para quedarse”. El directivo recordó que en apenas una década el sector ha afrontado crisis encadenadas como la pandemia, conflictos geopolíticos, congestión portuaria o interrupciones operativas globales. “La única duda es cuándo llegará la próxima disrupción”.
Ante este escenario, las compañías están acelerando inversiones tecnológicas y revisando sus modelos de gestión. García destacó que muchas empresas del sector siguen operando con sistemas heredados de hace más de cuarenta años, lo que dificulta la interoperabilidad y la capacidad de adaptación. “Tenemos que invertir en sistemas abiertos que permitan trabajar y comunicarnos con todos los participantes de la industria”.
La digitalización fue uno de los temas mencionados durante el congreso. Sin embargo, los participantes coincidieron en que digitalizar no significa únicamente automatizar reservas o procesos documentales. El verdadero reto, señalaron, pasa por transformar la cultura empresarial y la forma de colaborar.
Jorge Heinermann. Latin America Joint Council de IATA destacó que el acuerdo UE-Mercosur puede convertirse en una herramienta de modernización para América Latina. A su juicio, la región arrastra todavía un importante retraso tecnológico y necesita acelerar procesos de digitalización para mejorar competitividad y productividad. “El acuerdo no solo traerá crecimiento e integración, también una oportunidad para incorporar tecnología”, señaló. Asimismo, defendió que España puede actuar como puerta de entrada natural entre ambos mercados, especialmente en un momento en el que las cadenas globales buscan mayor proximidad y resiliencia. Así, analizaron el auge del nearshoring y la reorganización de las cadenas de suministro como respuesta a las continuas interrupciones del comercio internacional y conflictos como la guerra entre Rusia y Ucrania, la tensión en el Canal de Suez o las incertidumbres en otros corredores estratégicos están impulsando nuevos modelos logísticos.
Los aeropuertos aspiran ahora a posicionarse como nodos de valor añadido dentro de esas nuevas cadenas. Leonardo González, presidente de ALACAT, defendió la evolución desde el tradicional centro de carga hacia ecosistemas logísticos que ofrecen servicios complementarios y generan actividad alrededor de la mercancía. “No solo se trata de mover carga, sino de aportar valor añadido”, explicó. Bajo esa visión, las plataformas aeroportuarias deben convertirse en espacios integrados donde confluyan operadores, tecnología, servicios aduaneros y soluciones multimodales. Y los clientes priorizarán cada vez más la visibilidad, la trazabilidad y la flexibilidad frente al mero precio, teniendo en cuenta la capacidad de adaptación.
Impulso del observatorio de la carga aérea
Ayer tuvo lugar la firma del acuerdo para la creación del Observatorio de la Comunidad de Madrid entre la Agencia Logística de la CAM y Foro MADCargo. La carga aérea se posiciona como un elemento esencial en el ecosistema logístico madrileño, contribuyendo a la competitividad y conectividad del territorio. En la imagen: Eduardo San Román, J. M. García, viceconsejero de Transportes, y Jesús Cuellar. Foto M.C.