El largo proceso de la reforma aduanera de la Unión Europea ha sido seguido de cerca por figuras como los transitarios y los representantes aduaneros, que han vivido momentos de incertidumbre durante la misma y que ahora se preparan para la adopción final de la iniciativa y su desarrollo legislativo.
¿Cuánto va a cambiar la posición y el trabajo de estas figuras con esta nueva normativa? “La posición del transitario, como garante del flujo del comercio internacional, no cambiará”, afirma a Diario del Puerto Publicaciones, Martín Fernández, secretario técnico de la Federación Española de Transitarios FETEIA-OLTRA. “Si algo ha quedado claro durante los últimos años es que el transitario siempre encuentra soluciones para su cliente en cualquier contexto, ya sea una pandemia, conflictos bélicos o trabas al comercio impuestas por gobiernos. Éste es y será nuestro principal valor”, añade.
Gestión de la información
Martín Fernández pone el foco en el dato: “Si la aduana del futuro se basa en compartir datos de calidad y en construir confianza operador a operador, es precisamente el transitario el actor que agrega, verifica y traslada esa información entre el operador comercial y la administración, y eso convierte al buen profesional del sector en un socio todavía más estratégico”.
Sin embargo, Fernández subraya que, a nivel aduanero, se mantiene “la tendencia reformadora de la figura del representante aduanero”. Para el secretario técnico de FETEIA-OLTRA, “cada vez más el legislador nos ve como un asesor de comercio global y esta reforma va en esta línea”.
El nuevo estatuto de operador de confianza, la desaparición de la exención para pequeños envíos y la exigencia de que las plataformas y vendedores no establecidos en la Unión Europea cuenten con representación cualificada “abren, además, un espacio de negocio nuevo para los representantes aduaneros”, destaca.
“La reforma del régimen sancionador también refuerza nuestra figura, pues los clientes necesitarán, en mayor medida, seguridad. Estas cuestiones suponen una oportunidad para que el sector demuestre, con hechos, por qué la representación aduanera profesional aporta un valor que ninguna plataforma digital puede sustituir por sí sola”, apunta Martín Fernández.
Garantes de la coherencia
Yolanda Onieva Castillo Responsable Comercial de Lamaignere, afirma que el transitario “tendrá que gestionar más información y garantizar que los datos sean correctos y coherentes desde el inicio de la operación”. Para Onieva, este hecho exigirá “una mayor especialización, pero también dará más valor a nuestra labor como consultores. No se tratará solo de tramitar un despacho o coordinar un transporte, sino de asesorar al cliente, anticipar posibles problemas y buscar la forma más ágil y segura de mover su mercancía”.
Por su parte, Miguel Rocher, director general de Operplus (Grupo Alonso), se muestra contundente: “Entre los hitos más significativos de esta reforma aduanera se ha dejado claro que ya está bien de que personas que saben ‘rellenar casillas’ conozcan la razón por las que las rellenan con un dato y no con otro”. Para Rocher, “la profesión de representante aduanero es tan digna y complicada como la de un abogado o un notario y, sin embargo, en esas dos profesiones no hay intrusismo por parte de aficionados”.