MADRID. “El sector afronta una situación que ha empeorado de forma significativa desde la aprobación del RDL 18/2026”, señalan desde CETM y añaden que “las ayudas extraordinarias aprobadas entonces finalizan el próximo 30 de septiembre, mientras que el precio del combustible continúa aumentando”. La CETM considera, por tanto, que “no tiene sentido que las medidas de apoyo desaparezcan cuando las circunstancias que justificaron su puesta en marcha no solo permanecen, sino que se han agravado”.
El transporte de mercancías es un sector esencial para el funcionamiento de la economía y para garantizar que alimentos, medicamentos, productos industriales y todo tipo de mercancías lleguen cada día a empresas y ciudadanos. Por ello, la CETM considera que “proteger al transporte es también proteger la cadena de suministro y la actividad económica del país”. Para la confederación, “una presión sostenida sobre los costes, unida al deterioro de la tesorería provocado por el retraso en el cobro de las ayudas, puede comprometer la capacidad de numerosas empresas de transporte para mantener su actividad precisamente en un periodo del año de elevada demanda”.
La CETM considera, además, que “una parte del incremento de la recaudación pública asociado al aumento del precio de los carburantes debe volver a la economía en forma de medidas de apoyo a los sectores más afectados”. “Cuando el encarecimiento del combustible incrementa la carga fiscal soportada por empresas y consumidores, resulta razonable que una parte de esos mayores ingresos contribuya a amortiguar el impacto económico que los está generando”, señalan. Y advierden que “no se trata únicamente de compensar al transporte: se trata de evitar que un shock extraordinario de costes termine reduciendo actividad, inversión, empleo y capacidad de consumo.
A esta situación se añade el problema de las empresas acogidas al régimen de estimación objetiva, cuyo límite de facturación se encuentra actualmente establecido en 125.000 euros anuales. “La evolución de los costes y de la facturación podría provocar que numerosas pequeñas empresas se vean obligadas a paralizar su actividad a partir de octubre, agravando todavía más la capacidad disponible de transporte”, comentan desde CETM.
Ante este escenario, y en el marco del diálogo abierto con el Gobierno para analizar el impacto de la crisis de combustible, la CETM reclama con carácter urgente prorrogar las ayudas al combustible, al menos, hasta el 31 de diciembre de 2026 y reducir un 50% las cotizaciones empresariales a la Seguridad Social, como medida extraordinaria para aliviar los costes de las empresas y preservar su liquidez.
CETM considera que estas medidas no deben entenderse únicamente como un apoyo a un sector empresarial, sino como una actuación para garantizar el normal funcionamiento de la economía española.
“Si queremos garantizar que las mercancías sigan llegando a su destino con normalidad, necesitamos empresas de transporte capaces de seguir operando”, ha señalado Carmelo González.
La Confederación confía en que el Gobierno actúe con la misma urgencia con la que está evolucionando la situación, evitando que el incremento de los costes termine trasladándose a la disponibilidad de transporte y, en última instancia, al conjunto de la economía y de la sociedad.