La estación de recarga eléctrica que Cimalsa ha sacado a licitación, ubicada en la carretera C-32, se gestionará mediante una concesión a 20 años y se licita por un importe neto de cifra de negocio estimado de 22,65 millones de euros.
BARCELONA. Cimalsa ha publicado la licitación para la concesión de obras destinada a la instalación, gestión y explotación de una nueva estación de recarga ultrarrápida para vehículos eléctricos en el Área de Servicio de Gavà. Esta infraestructura de nueva construcción se situará en la carretera C-32, en el punto kilométrico 48, en sentido norte.
Este proyecto supone la primera implantación del Plan de Despliegue de estaciones de recarga de vehículos eléctricos en la red de carreteras de la Generalitat, enmarcado dentro del Plan de Impulso en el Vehículo Eléctrico 2025-2030 (PIVE), que promueve la Generalitat de Catalunya.
La iniciativa tiene por objeto acelerar la transición hacia una movilidad descarbonizada y favorecer la penetración del vehículo eléctrico. Cimalsa prevé desplegar paulatinamente este tipo de infraestructura en las áreas de servicio que gestione.
Estructura económica
El valor estimado del contrato, equivalente al importe neto de la cifra de negocio, asciende a 22,65 millones de euros. Los ingresos previstos por Cimalsa tienen, como criterio de partida de la licitación, dos componentes: un canon fijo anual y un canon variable por kWh de energía suministrada. La licitación prevé el establecimiento de un período de carencia para la ejecución de las obras y la tramitación de permisos, así como un régimen de aplicación gradual del canon fijo.
Como condición especial de ejecución, se fija que el adjudicatario deberá acreditar anualmente que la totalidad de la energía eléctrica suministrada a los usuarios procede de fuentes 100% renovables.
Un modelo de concesión
La instalación se gestionará de forma segregada del resto de servicios del área de servicio. La actividad se adjudicará a un operador de puntos de recarga (CPO) especializado.
Los niveles de servicio exigidos, el canon, las inversiones y el modelo de explotación se han trabajado a partir del conocimiento que CIMALSA pudo recoger con carácter previo a la licitación, mediante la Consulta Preliminar de Mercado, para verificar la viabilidad del modelo concesionario.
El contrato tendrá una duración de 20 años, sin posibilidad de prórroga, a contar desde la fecha de inicio efectivo del servicio. Asimismo, se establece un período de carencia de 18 meses para llevar a cabo la ejecución de las obras, la legalización y la puesta en marcha de la instalación.