La competitividad de sectores estratégicos de la Comunitat Valenciana, como la cerámica, la automoción, la alimentación o la agricultura, depende de la carretera. Así de claro lo señala el informe “Impacto del sector logístico por carretera en la Comunitat Valenciana”.
Valencia. La sede de la CEV acogió ayer la presentación del informe “Impacto del sector logístico por carretera en la Comunitat Valenciana”. Nacido de la Mesa Sectorial de Innovación en Logística Terrestre por Carretera de la Comunitat Valenciana, el informe diagnostica cómo está el sector del transporte terrestre de mercancías apuntando sus desafíos más urgentes, así como las posibles soluciones para dar respuesta eficaz a los mencionados retos.
El estudio, llamado a ser una “hoja de ruta para consolidar la Comunitat Valenciana como hub logístico mediterráneo”, explicó el conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras y Territorio, Vicente Martínez Mus, confirma que el transporte terrestre de mercancías por carretera es motor económico y logístico de la Comunitat Valenciana tras alcanzar en 2023 una cifra de negocio de 5.975 millones de euros, lo que supone un crecimiento acumulado del 33% respecto a 2018.
El documento también destaca que el transporte por carretera representa en torno al 4% del PIB autonómico, con un comportamiento especialmente resiliente en los últimos años: pese al impacto de la pandemia, la actividad registró una caída moderada en 2020 (-3,34%) y recuperó máximos históricos en 2022 (+24,14%), consolidando su dinamismo a partir del 2023. Además, lo señala como un componente esencial para sostener la competitividad de sectores estratégicos como la cerámica, la automoción, la alimentación o la agricultura.
El Informe pretende ser una hoja de ruta para consolidar la Comunitat Valenciana como hub logístico mediterráneo
Las asociaciones del transporte FVET (Federación Valenciana de Empresas del Transporte), ACTM (Asociación Empresarial de Transporte en Castellón) y FETRAMA (Federación Provincial de Transportes de Alicante), junto a la industria valenciana, representada por las empresas de la CEV (Confederación Empresarial de la Comunitat), y la Generalitat Valenciana, bajo la dirección técnica de ITENE, han analizado la situación en este Informe y han identificado seis grandes retos prioritarios para el sector: la digitalización fragmentada y escasa integración de datos y sistemas; ineficiencias en procesos de operaciones y planificación; adopcion tecnológica y talento; trazabilidad de la cadena de suministro; riesgos y resiliencia logística; y logística verde.
Asimismo, en un ejercicio ambicioso de aportar soluciones, el Informe detalla oportunidades y acciones para resolver los retos. En este sentido, la mesa redonda “Nuevos Desafíos”, que tuvo lugar después de la presentación técnica del Informe, fue quizás más enriquecedora porque aterrizó los desafíos en el día a día de las empresas.
Los encargados de aterrizar las conclusiones del Informe fueron: Manuel Ríos, director general de Transportes y Logística de la Generalitat Valenciana; Carlos Prades, presidente de la FVET; Carmelo Martínez, presidente de ACTM; Lorena Ballester, directora general de Grupo Chema Ballester; y Rafael Pascual, jefe logística de Transportes Antonio Pascual. Carlos García, secretario general de la FVET, moderó el diálogo que destacó la necesidad de eliminar la burocracia excesiva, garantizar espacios seguros para los conductores, encontrar y formar a nuevo talento, la urgencia de la colaboración publico-privada, luchar contra la atomización del sector a través del asociacionismo y transformar la actividad con sistemas seguros, armonizados y sostenibles.
Este Informe es una “base sólida para decisiones públicas y privadas. No hay reindustrialización sin logística competitiva, ni industria fuerte sin cadenas de suministro resilientes”, concluyó el conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras y Territorio, Vicente Martínez Mus.