CIUDAD REAL. El nuevo ETS de la carretera ha sido analizado de forma específica en una mesa redonda moderada por Dulsé Díaz, secretario general adjunto de CETM, y ha dejado un mensaje rotundo. El nuevo comercio de derechos de emisión en el transporte por carretera conllevará, a priori, un incremento del precio del gasóleo en surtidor en el entorno de los 25 céntimos.
Tal y como expuso Ignacio Sánchez, subdirector de Mercados de Carbono, el pago de los derechos de emisión en el sector de la carretera corresponderá a quienes ponen en el mercado los combustibles de los que se derivan las emisiones que se quieren reducir. Dichos distribuidores deberán comenzar a medir el impacto de las emisiones a partir de 2025 con ánimo de definir cuántas emisiones tienen que compensar en 2027, generándose a partir de ese momento la adquisición de los derechos de emisión.
Según Beatriz Mayo, de Repsol, la normativa fija los 45 euros como el precio mínimo de cada derecho de emisión por tonelada emitida, si bien su fluctuación a lo largo del año es enorme y, por ejemplo, en 2023 se ha situado en los 100 euros, un precio que Mayo considera como el más factible de cara al ETS de la carretera. En este sentido, con el derecho de emisión a 45 euros el impacto de este coste en el precio de un litro de gasóleo podría alcanzar los 12 céntimos, si bien como precisó Beatriz Mayo lo más probable es un impacto de 25 céntimos con el precio del derecho de emisión a 100 euros por tonelada.
Ante esta situación no va a haber más salida que repercutir este coste en el precio del transporte. “O repercutimos o repercutimos”, ha dejado muy claro el director de Desarrollo de OnTime, Cristóbal San Juan, para quien “tendremos que ser inflacionistas” y “serán los usuarios finales quien lo paguen”.
“Esto no se trata de un céntimo, que puede asumirlo el transportista. Son 25 céntimos y habrá que repercutirlo sí o sí”, ha señalado San Juan.
La mesa redonda sobre descarbonización ha estado precedida de la charla motivacional de la atleta paralímpica Teresa Perales y del acto de inauguración del Congreso, presidido por Emiliano García-Page, presidente de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha.
Page ha reclamado un plan de choque potente para poner solución a la escasez de conductores en el sector y ha defendido la necesidad de que la administración cuide a los “interlocutores válidos” del sector.