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El Parlamento Europeo propone 2031 como inicio de la norma Euro 7

La Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria (ENVI) del Parlamento Europeo adoptó su posición sobre la renovación de las normas comunitarias de homologación y vigilancia del mercado de vehículos de motor (Euro 7) con 52 votos a favor, 32 en contra y una abstención.

ESTRASBURGO. El Parlamento Europeo señaló que las normas de emisiones actualmente en vigor (Euro 6/VI) se aplicarían hasta el 1 de julio de 2030 para turismos y furgonetas, y hasta el 1 de julio de 2031 para autobuses y camiones (frente a 2025 y 2027, respectivamente, como proponía la Comisión).

Está previsto que el informe se apruebe durante la sesión plenaria de noviembre I 2023 y constituirá la posición negociadora del Parlamento con los gobiernos de la UE sobre la forma final de la legislación.

Los eurodiputados están de acuerdo con los niveles propuestos por la Comisión para las emisiones contaminantes (como óxidos de nitrógeno, partículas, monóxido de carbono y amoníaco) de los turismos y proponen un desglose adicional de las emisiones en tres categorías para los vehículos industriales ligeros en función de su peso. El texto aprobado propone límites más estrictos para las emisiones de escape de los autobuses y los vehículos pesados, incluidos los niveles fijados para las emisiones en conducción real.

Medidas propuestas

-Un pasaporte ambiental del vehículo (PVE) actualizado que contenga información como el consumo de combustible, el estado de las baterías, los límites de emisiones y los resultados de las inspecciones técnicas periódicas

-Requisitos de vida útil más estrictos para vehículos, motores y sistemas de control de la contaminación

-Obligación de instalar sistemas a bordo para controlar varios parámetros, como el exceso de emisiones de escape, el consumo real de combustible y energía y el estado de las baterías de tracción

-Normas específicas para los fabricantes de pequeño y ultrapequeño volumen.

El ponente Alexandr Vondra declaró: “Hemos logrado un equilibrio entre los objetivos medioambientales y los intereses vitales de los fabricantes. Sería contraproducente aplicar políticas medioambientales que perjudicaran tanto a la industria europea como a sus ciudadanos. Con nuestro compromiso, servimos a los intereses de todas las partes implicadas y nos alejamos de posiciones extremas”.