Ante esta situación, representantes sindicales protagonizaron ayer una concentración ante la sede de la Federació Catalana de Transports de Barcelona (Transcalit) con el fin de presionar a la patronal para que se acerquen posturas en las negociaciones.
En los últimos meses han existido contactos para desencallar la situación, pero sin resultados positivos por el momento.
El camino de la negociación desde que finalizó el anterior convenio colectivo del sector, en 2010, ha estado plagado de obstáculos, llegándose incluso a judicializar el proceso.
El convenio sectorial de Transporte de Mercancías por carretera y Logística de Barcelona afecta a más de 30.000 trabajadores y es de aplicación en unas 350 empresas del sector, incluidas algunas de las grandes compañías de transporte.