UNO manifestó a la directora general de Tráfico que esta medida permitirá una mejora de la eficiencia y una reducción de los costes de la cadena logística en el transporte, "ya que tienen un menor gasto de combustible por tonelada/kilómetro, reducen el número de vehículos en la carretera y el tiempo de transporte, y cuentan con una mayor compatibilidad intermodal".Al mismo tiempo, "estos vehículos también tienen menores emisiones, contribuirán a la mejora de la seguridad vial y a la descongestión de las carreteras, lo cual provocará un menor desgaste de las infraestructuras viarias", añadió Lázaro."Se trata de una iniciativa que contribuirá a mejorar la competitividad de numerosos sectores empresariales, de manera que favorecerá la generación de riqueza y empleo", apuntaron desde UNO. De hecho, en julio del año pasado, el presidente de UNO y de CEIM, que también es vicepresidente de la CEOE, coordinó un grupo de hasta 14 organizaciones empresariales, todas ellas miembros de CEOE, que solicitaron al Gobierno la aprobación tanto de los megacamiones, como de los 44 t.Asimismo, UNO solicitó a Seguí una armonización de las autorizaciones de los megacamiones que emiten tanto la propia DGT como la Generalitat de Cataluña para no duplicar el trabajo a las empresas y que no se limite a sólo un año. Por otro lado, el presidente de UNO ha solicitado a la máxima responsable de Tráfico proporcionalidad en las inspecciones de pesaje que se vienen realizando para evitar que se produzcan colas de decenas de vehículos en espera. Según el presidente de UNO, Juan Pablo Lázaro, "estamos a favor de que se despliegue la labor inspectora para que todos compitamos con las mismas reglas y se garantice la seguridad, pero no parece adecuado que se provoquen colas en los arcenes con numerosos vehículos esperando a ser inspeccionados porque eso bloquea el cross-docking y provoca incumplimientos en los plazos de entrega a nuestros clientes".