Tal y como quedó patente en los últimos envites de la legislatura, finalmente la reforma de los pesos y dimensiones ha dejado fuera a las 40 toneladas de MMA, a la altura máxima de 4,5 metros y a los vehículos articulados de 20,25 metros.La única reforma que el ejecutivo saliente ha creído finalmente conveniente ha sido la de autorizar la circulación de los megacamiones de 60 toneladas y 25,25 metros, que es la medida que menos oposición habían suscitado entre las empresas de transporte por carretera.En concreto, de acuerdo con la Orden Ministerial publicada el miércoles, se ha decidido reformar el Reglamento General de Vehículos con la creación, en primer lugar, de lo que se ha denominado “configuración euro-modular”, que pasa a ser el “conjunto de vehículos con más de 6 líneas de ejes, cuyos módulos separadamente no superan los límites máximos de masas y dimensiones establecidos” bajo las nuevas consideraciones del Reglamento.Así, en el mismo pasa ahora a regularse que se podrá autorizar por el órgano competente en materia de tráfico, previo informe vinculante del titular de la vía, la circulación de conjuntos de vehículos en la nueva configuración euromodular con una MMA de hasta 60 tn y una longitud máxima de hasta 25,25 metros por un plazo determinado y en las condiciones que se fijen en la autorización”.Según el anexo, la carga no podrá sobresalir de la proyecció́n en planta del vehículo” y, “siempre que sea posible, los itinerarios de estos transportes deberán transcurrir por autopistas y autovías”.Es muy importante insistir en que los transportes con megacamiones requerirán de autorización previa y por un plazo determinado.No se podrá conceder la autorización cuando se pretenda realizar transporte de mercancías peligrosas por carretera.ImpactoCon esta medida, el Gobierno ha puesto fin al culebrón de la reforma de los pesos y dimensiones, que a lo largo de la legislatura enfrentó enconadamente a transportistas y cargadores, con el Gobierno como intermediario y en la tesitura de ofrecer elementos de competitividad a la industria y, a la vez, no minar el equilibrio de la oferta de transporte.La solución salomónica ha sido esta autorización únicamente de los megatrucks que no deja satisfecho a nadie y que, sobre todo, supone una decepción global para los cargadores, que pelearon hasta el último momento por lograr las 44 toneladas de MMA.