En los últimos meses Fenadismer ha detectado "una alteración artificial de los precios de los carburantes, que no corresponde con la bajada del crudo en los mercados internacionales, lo que denotaría una nueva situación restrictiva de la competencia", explica la organización de ámbito nacional que agrupa a 32.000 empresas transportista. Así, "pese a que en la actualidad el precio del petróleo se sitúa a niveles del año 2004, cuando en agosto de ese año el precio internacional estaba como en la actualidad a 35 euros el barril de crudo Brent, el precio de venta al público del gasóleo de automoción, aplicando los correctores por el incremento de la fiscalidad respecto de dicho año, se sitúa un 15% superior", aseveran las mismas fuentes. Ello trae como consecuencia un gravísimo perjuicio para el sector del transporte de mercancías por carretera, que consume el 51% del total del gasóleo de automoción en España, así como al resto de consumidores profesionales y particulares, que contrasta con los impresionantes beneficios obtenidos por las compañías petrolíferas, "que vienen siendo sancionadas sucesivamente por la propia Comisión Nacional de la Competencia por prácticas restrictivas de la competencia, pero sin que tales multas produzcan el deseado efecto disuasorio que acabe con dichas prácticas". Por todo ello, Fenadismer insiste en la necesidad de que la cuantía de las sanciones tengan carácter ejemplarizante contra dichas compañías.
