El viceconsejero de Transportes, Infraestructuras y Vivienda, Borja Carabante, visitó ayer el Centro de Conservación de Carreteras de Collado Villalba, uno de los nueve centros desde los que la Comunidad de Madrid coordina los trabajos de conservación que se realizan a lo largo de todo el año en los 2.600 kilómetros de red viaria de la región.Estos trabajos, recordó, resultan fundamentales para garantizar el correcto estado de las carreteras e impedir que el desgaste propio de su uso ponga en riesgo la circulación, por lo que a pesar de las dificultades económicas el presupuesto destinado a ellos se ha ido incrementando paulatinamente. "Gracias a esta apuesta por la conservación, desde 2001 ha habido un descenso de la mortalidad en las carreteras madrileñas de un 80%", destacó.En su visita, Carabante explicó que las acciones realizadas este verano han sido muy diversas. Entre ellas, por ejemplo, se ha realizado el refuerzo y mantenimiento del firme de carreteras como la M-132 o la M-625 y se han instalado barreras metálicas de seguridad en otras vías, como es el caso de la M-130.Junto a estos trabajos ya ejecutados, en los meses que quedan hasta fin de año está previsto concluir otras actuaciones similares en carreteras como la M-132, la M-608, la M-123, la M-206, la M-611, la M-607, la M-404, la M-123 y la M-206. Además, estas obras se compaginan con los trabajos ordinarios de conservación, que incluyen por ejemplo la limpieza de las carreteras, y otras tareas más estacionales, como la campaña de siega y desbroce que se realiza en verano y que resulta fundamental para evitar incendios. Por otro lado, se ha iniciado la campaña de repintado de la señalización horizontal en la zona que actuará en 108 kilómetros de la red principal, 42 de la red secundaria y 68 de la red local.