Las empresas representadas en este acto por medio de las asociaciones nacionales presentes, Fitrans y Astic, son 2.500, con 23.500 vehículos y 32.600 trabajadores. El presidente de Guitrans, Ignacio Cepeda, subrayó que “es importante que seamos conscientes de ese potencial que nos debe ayudar a valorar nuestra capacidad de reacción ante la adversa coyuntura que estamos viviendo”.Cepeda calificó de “muy grave” la situación del sector, basándose en los datos. Así, en mayo de 2013 en Gipuzkoa hay 773 empresas menos que en enero de 2008 y 29.372 menos en el Estado.Según Cepeda, un efecto colateral es que el parque de vehículos pesados va envejeciendo y empeorando paulatinamente, ya que según los últimos datos el 60% de los camiones del Estado tienen más de 10 años y la situación no mejora porque en 2012 el descenso en las matriculaciones de vehículos pesados ha sido de un 22%.Demandas del sectorEn cuanto al descenso en el número de empleos ligados al transporte, desde 2008 en Gipuzkoa hay 4.500 trabajadores menos, mientras que en el estado hay más 130.000 empleos menos, “datos, todos ellos, que da la medida de la debacle que se está produciendo”, en opinión del presidente de la patronal guipuzcoana del transporte.Entre otros aspectos, Guitrans denunció la inacción de la administración, que “aplica exclusivamente medidas de recorte y de penalización de la actividad empresarial por medio de la subida de impuestos y la imposición de peajes”. Asimismo, exigió al sistema financiero que asuma su responsabilidad y agilice el crédito; solicitó una armonización en materia de negociación colectiva, ya que “resulta insoportable la diferencia existente entre el convenio colectivo de Gipuzkoa y los del resto del Estado”; abogó por aprovechar la modificación de la LOTT para frenar la competencia ilegal y urgió a la Diputación de Gipuzkoa a que agilice la realización de un Centro Integral de Transporte.