La consecuencia inmediata de la ruptura de las negociaciones es la reactivación de los procesos de huelga que en los últimos meses estaban sobre la mesa, principalmente en Barcelona y Madrid, las dos provincias cuyos convenios quedarán extintos a partir del 8 de julio, con el fin de la ultractividad, y que sirvieron de motivación para el replanteamiento de la negociación colectiva y las negociaciones ahora rotas.En Barcelona la huelga está ya convocada formalmente en el ámbito del transporte de mercancías por carretera para los días 23 y 24 de mayo. Por su parte, Madrid está ultimando las fecha y la única duda, según fuentes sindicales, es si hacerla coincidir en uno o en los dos días con Barcelona.A estas dos provincias se afirma desde los sindicatos que también se va a unir Aragón, comunidad donde también se están analizando las fechas concretas del paro.InadmisiblesLa reunión del martes, según fuentes sindicales presentes en la misma, “no salió como esperábamos”.Tras la propuesta negociadora de los sindicatos presentada hace casi un mes, de la que informó Diario del Puerto, estos confiaban en poder negociar con la patronal sobre dicho documento, pero a su juicio el banco empresarial planteó el martes una serie de “condiciones inadmisibles”.Las patronales, según fuentes sindicales, aceptaron dar de plazo a la negociación hasta 2014, es decir, que se venía a admitir la prórroga de los convenios para evitar los problemas del fin de la ultractividad y se daba margen para negociar. Ahora bien, según dichas fuentes, para ello las patronales establecieron una serie de condiciones sine qua non: igualar la jornada para todos los trabajadores de España a lo que reza el Acuerdo General (1.826 horas) con independencia de lo recogido en los convenios provinciales; ampliar del 10% que marca la ley al 25% la flexibilidad en los horarios; reducir las pagas de 15 a 14 y mantener la paga por beneficios sólo si la empresa obtiene un 200% de ingresos sobre lo que cuesta dicha paga; suprimir la antigüedad; y establecer nuevos condicionantes y límites para el pago de dietas.Ante esta tesitura, los sindicatos, según fuentes de los mismos, decidieron “no negociar más”, dar por rota la mesa y ante la espada de damocles del fin la de la ultractividad “esperar y a ver qué pasa a partir del 8 de julio”, pues además se considera que jurídicamente no está tan claro el desamparo de los trabajadores.Como es conocido, desde diversos ámbitos se interpreta que aunque los contratos estén referenciados a un convenio, si este decae esos contratos siguen teniendo validez en todas sus cláusulas por lo que cambiar las condiciones de los trabajadores exigiría renegociar los contratos.De igual forma, también hay interpretaciones de expertos que apuntan a que, pese a la caducidad que puedan producirse en los convenios generales, los convenios empresariales están referidos a los mismos y estos priman por encima ellos, por lo que pese a la caducidad de los generales los empresariales seguirían dándoles validez.Se abre ahora un periodo de incertidumbre en el transporte por carretera en España que habrá que ver cómo evoluciona a partir de los paros convocados en los próximos días.