Según fuentes de UGT, se presentó un documento al banco empresarial que representa “un principio para poder negociar” y que busca “asegurar los convenios” y “abrir un proceso que se puede ampliar incluso al II Acuerdo General”; un documento que, según fuentes sindicales fue acogido con receptividad por la patronal, que se comprometió a analizarlo y a dar una respuesta en la nueva reunión convocada para el 7 de mayo.Se trata de definir una fórmula, según UGT, “que nos dé plazo para negociar los convenios y evitar que decaigan”, ofreciendo argumentos a la patronal del porqué de la necesidad de apostar por los convenios.Entre otras razones, desde UGT se defiende que si los convenios decaen las principales perjudicadas serán las empresas serias, justamente las sometidas al convenio, pues el vacío sólo beneficia a los amantes de la competencia desleal.Por otro lado, desde UGT se insiste en que la oferta de negociación es muy amplia y que se muestra en los casos conocidos de los convenios de Madrid y Barcelona, ahora mismo los más enquistados y los más en peligro pues caducaron en diciembre de 2010. En ambos, según fuentes sindicales, se está poniendo de manifiesto que las diferencias con el banco patronal no tienen que ver con el tema salarial.“Estamos dispuestos a la congelación salarial, estamos dispuestos a la flexibilidad de jornada, ahora bien, dentro de un orden”, aseguran dichas fuentes. Los sindicatos se oponen frontalmente a propuestas como la supresión de la antigüedad o de la denominada “paga de beneficios”, una paga extra en marzo que fue concebida para poder ser prorrateada y que ahora “se quiere suprimir porque no hay beneficios”, cuando el término empleado fue un recurso y nada tiene que ver con el concepto ya que se trata “de una paga extra más que no puede ser suprimida pues nunca estuvo ligada a dichos beneficios”, aseguran fuentes sindicales.Igualmente, los sindicatos se oponen a que las 20 horas de formación que fija la ley en vez de ser impartidas durante la actual jornada laboral se desarrollen mediante el incremento de la misma en 20 horas: “Hablamos entonces de 40 horas más”, argumenta UGT.Tampoco hay consenso en lo relativo a la flexibilidad de horario, por cuanto desde el sindicato se defiende “cierta organización” que a su juicio no se aplica cuando la patronal habla que es suficiente preavisar al trabajador con dos horas de antelación.“Queremos negociar y estamos dispuestos a hacer sacrificios”, se afirma desde UGT, pero se insiste en que dentro de un orden.