Su presidente, Pedro Alfonsel, comenzó el acto con un especial homenaje a todos los amigos y compañeros afectados por la pandemia, con un especial recuerdo hacia Eugenio Mañes, secretario general de Transcalit.
Después hizo un breve resumen del ejercicio ya vencido, destacando aquellos aspectos de mayor relevancia en el ámbito económico y sectorial acaecidos a lo largo del año anterior señalando que, tras el inicio de la pandemia, España volvió a padecer una recesión, con una caída del 11 % del PIB, cuando todavía las empresas no se habían recuperado de la crisis financiera anterior.
Señaló que España ha sido especialmente vulnerable a los efectos del Covid-19, como fruto de un confinamiento más largo y duro que otros países en la primera oleada, y una dependencia alta de la economía de los servicios como la hostelería o el turismo, con una tasa elevada de empleos temporales, y una fuerte abundancia de pymes, que aguantan peor los vaivenes de la economía.
Dentro de este panorama, el sector, que fue considerado como una de las actividades esenciales, sufrió su batalla particular con resultados dispares según de la especialidad que se tratase.
Costes de actividad
En este sentido el presidente de FEDAT enmarcó que lo que aparentemente, y visto desde fuera, significaba poder continuar con la actividad, no fue así para todos y aquellos que se dedicaban al transporte de productos esenciales vieron incrementada su actividad y a la vez los tiempos de espera y los kilómetros en vacío por la falta de retornos, incrementando así los costes de la actividad de los servicios prestados, sin una contraprestación real en los precios.
Otras especialidades del transporte, como portavehículos, cisternas, mudanzas y otras que trabajaban para productos no esenciales, se vieron abocadas al cierre y a los ERTE por la falta de servicios.
Alfonsel también quiso destacar que las condiciones en las que tuvieron que trabajar los conductores fueron lamentables y así gran parte del esfuerzo de las asociaciones se centró en mejorar y suavizar las medidas adoptadas por Estados, CCAA, y cargadores, para intentar poder llevar a la normalidad las condiciones de trabajo de los profesionales del sector, que tuvieron un comportamiento ejemplar ante la sociedad.
En cuanto al transporte internacional, añadió a los problemas descritos las repercusiones generadas por el inicio del Brexit que, solapadas con el Covid-19, generó auténticos colapsos y situaciones dramáticas para muchos conductores atrapados durante días en el Reino Unido.
Asociación
Alfonsel quiso destacar igualmente la enorme actividad, sin tregua, desarrollada desde FEDAT, la CETM y sus organizaciones nacionales y provinciales para mantener puntualmente informados y atendidos a sus asociados, así como para intentar solucionar todos los problemas que se generaron alrededor de la gestión del Covid. Fueron tiempos muy duros en los que el sector en su conjunto supo dar la cara y cumplir con las expectativas de una sociedad que estaba sufriendo las consecuencias dramáticas de una pandemia que se convirtió en un problema de salud y economía.
Centrado ya en la actualidad, quiso trasladar que el transporte de mercancías por carretera necesita ya, con urgencia, pasar de las palabras a los hechos, haciendo realidad el compromiso del Gobierno, del 23 de julio de 2020, con un plan para la reconstrucción e impulso del sector, con las reformas prometidas que tan necesarias de abordar.