El pasado 12 de diciembre, el partido conservador, liderado por Boris Johnson, lograba mayoría en las elecciones generales del país británico, lo que garantiza la salida casi inmediata del Reino Unido de la Unión Europea.
Así, tal y como anunció ayer el gobierno británico, Johnson va a aprovechar su mayoría absoluta en el Parlamento británico para avanzar hacia una salida exprés de la UE.
Este viernes, su gobierno pretende aprobar una Ley para adelantar el Brexit y hacerlo efectivo antes de enero de 2020. El objetivo de aprobar esta ley es prohibir la posibilidad de ampliar el periodo transitorio más allá de diciembre del próximo año, a pesar de que el acuerdo inicial con Bruselas permite ampliar este periodo por dos años más. Una vez aprobada esta Ley, quedaría únicamente la aprobación definitiva del Parlamento europeo.
Tras su ratificación, señala Fenadismer, se mantendrá el actual régimen de acceso libre entre Reino Unido y Europa, abriéndose un periodo de doce meses para definir las futuras relaciones, ya que el 31 de diciembre de 2020 el Reino Unido deberá abandonar el mercado común y la unión aduanera.
En consecuencia, durante 2020 se mantendrán las actuales condiciones para la libre circulación de mercancías y pasajeros entre la UE y el Reino Unido, por lo que los transportistas españoles podrán continuar realizando servicios de transporte internacional con el país británico sin ningún tipo de limitación administrativa ni restricción aduanera.
Hay que tener en cuenta, añade Fenadismer, que una de las cuestiones de mayor relevancia para las futuras relaciones es la relativa a la prestación de los servicios de transporte internacional por carretera que se efectúen entre la UE y el Reino Unido, los cuales en un porcentaje mayoritario se llevan a cabo por el Canal de la Mancha a través de Francia, en concreto cinco millones de vehículos pesados anualmente, lo que representa el 80% de los flujos totales de transporte entre Europa y el Reino Unido.