MADRID. Fenadismer rechaza de forma tajante que se vuelva a imponer un sistema de gestión a través de las estaciones de servicio. La Federación defiende que la única vía eficaz para garantizar la liquidez inmediata de las empresas y los autónomos es que el total de las ayudas se transfiera directamente a las cuentas de los transportistas, evitando intermediarios que las gestionan.
El nuevo paquete de ayudas prevé una desescalada progresiva del Impuesto de Hidrocarburos que dejará la bonificación general en veinte céntimos en octubre, trece céntimos en noviembre y seis céntimos en diciembre.
Fenadismer advierte de que este repliegue de los estímulos fiscales se ejecuta en un momento de máxima volatilidad internacional, por lo que vigilará estrechamente la aplicación de las cláusulas de revisión previstas para los dos últimos meses del año.
La organización avisa de que exigirá una rectificación automática y un incremento inmediato de las cuantías si el recrudecimiento del conflicto provoca un repunte en el precio del petróleo, evitando que el sector asuma las consecuencias de una nueva crisis energética.
Asimismo Fenadismer reclama al Ministerio de Hacienda un compromiso firme para que los pagos de las ayudas directa tanto a los vehículos pesados como ligeros se tramiten con la máxima celeridad burocrática y sin los retrasos crónicos que ya sufrieron en los anetriores trimestres.
El colectivo de transportistas, compuesto mayoritariamente por autónomos y pequeñas empresas con menor músculo financiero, se encuentra en una situación de extrema vulnerabilidad ante el encarecimiento de los costes de explotación.