ALICANTE. Antonio Marco, presidente de Fetrama, ha alertado de los altos sobrecostes a los que tiene que hacer frente el sector en la provincia de Alicante, y ha tachado de insuficientes el paquete de ayudas articulado por el Gobierno para hacer frente a la crisis energética provocada por el conflicto en Oriente Medio.
Según el líder patronal, el clima internacional y la falta de respuesta del Ejecutivo obligan a muchas empresas a trabajar a pérdidas, lo que aumenta el peligro de cierre para empresas, pymes y profesionales. Marco ha recordado que el sector del transporte y la logística representa en la provincia de Alicante casi un 4% del PIB y merece una atención especial para proteger otros sectores como el agrícola, el industrial o el de servicios. El presidente de Fetrama ha recordado que “si no hay transporte operativo, no hay economía operativa”, y ha lamentado que las administraciones con competencia no sean conscientes de esta realidad.
El dirigente de la patronal provincial del transporte y la logística considera que las medidas decretadas “no cumplen la misión de fortalecer un pilar económico, no atienden al sector y apenas palían la situación de descapitalización que sufren las empresas, en concreto las pymes y el profesional autónomo”. Desde su punto de vista, la bonificación de los 20 céntimos no es suficiente para un sector que arrastra desde el pasado 28 de febrero un sobrecoste de 600 euros por camión a la semana, lo que merma el escaso margen de rentabilidad con que opera el sector.
Antonio Marco entiende que el Gobierno de España, además de retrasar las medidas de apoyo, ha fracasado en las propuestas. “Nosotros exigíamos un tipo de ayuda acorde con un sector que es pilar de todo el proceso productivo, del abastecimiento básico de las familias y del funcionamiento de la economía. Y hemos visto un guiño propagandístico de nulo resultado”, criticó el dirigente patronal.
El presidente de Fetrama señaló que el sector estaba exigiendo ayudas al nivel del impacto de la subida del precio del carburante, que estas no tributaran para no ser una bonificación trampa, que se excluyera en el cómputo del límite de mínimis y que se tomaran medidas para -sobre todo- limitar los precios.
Además, desde la Federación se reclama un mayor control en la fijación de precios, cuyas subidas no son transparentes, no obedecen a criterios objetivos y sobre las que vuelan señales de prácticas especulativas. En materia de la Cláusula del Gasoil, el sector entiende que se podrían haber articulado medidas para su aplicación inmediata, revisiones de precios diarios o semanales y una clarificación de la figura del gasóleo profesional.