VALENCIA. IRU, ACEA y T&E han instado a la Comisión Europea a garantizar la continuidad de la financiación de la infraestructura de recarga de vehículos pesados para evitar un vacío tras el agotamiento del Mecanismo de Infraestructuras para Combustibles Alternativos (AFIF).
Creado en el marco del programa CEF Transporte para apoyar la infraestructura de combustibles alternativos, el AFIF ha permitido movilizar alrededor de 3.000 millones de euros en inversiones en proyectos en toda la UE, haciendo posible una expansión crítica de las redes de infraestructuras en el bloque. Los debates actuales en Bruselas apuntan a una posible interrupción del apoyo en 2026–2027.
Sin un instrumento sucesor específico previsto antes del inicio del próximo Marco Financiero Plurianual de la UE en 2028, el despliegue de la infraestructura de recarga y de repostaje de hidrógeno para vehículos pesados corre el riesgo de perder impulso. Todo ello en un momento en que los camiones de cero emisiones están entrando en el mercado y las inversiones se aceleran a lo largo de toda la cadena de valor.
La directora de IRU para la UE, Raluca Marian, afirmó: “¿Qué señal enviaría la UE al mercado si pausa la financiación precisamente cuando el despliegue empieza por fin a despegar?”.
“Para los operadores de transporte, el desafío es especialmente acuciante: las empresas pueden estar dispuestas a invertir en vehículos de cero emisiones más caros, pero con los estrechos márgenes del sector, esas inversiones no son realistas si no se garantiza la disponibilidad de infraestructura de recarga”, añadió.
“El apoyo de la UE a la infraestructura de recarga es vital, y lo es aún más el apoyo específico a la recarga en depósitos, ya que seguirá siendo la columna vertebral de la recarga de vehículos comerciales, garantizando el control operativo y costes previsibles”, concluyó.
Por su parte, el director de Vehículos Comerciales de ACEA, Thomas Fabian, señaló: “Si Europa se toma en serio la descarbonización del transporte por carretera, debe garantizar un apoyo continuo a la infraestructura de recarga y repostaje para vehículos pesados”.
“El despliegue de infraestructuras debe avanzar al mismo ritmo que la introducción de vehículos y los ciclos de inversión de los operadores. Una interrupción de la financiación podría frenar la adopción y debilitar la competitividad industrial europea en un momento crítico. Lo que se necesita ahora es continuidad y aceleración, no vacilaciones”, añade.