La recuperación progresiva de la regularidad de los flujos de producción ha hecho que la capacidad de reacción ante fluctuaciones en la demanda por parte de los fabricantes puede ser atendidos de manera más eficaz.
Barcelona. Esta es una de las principales conclusiones del informe de ANFAC publicado en octubre del año pasado y que recoge las valoraciones de los fabricantes de coches sobre el servicio prestado por las compañías de transporte por carretera durante el año 2024.
Según el informe, esta adaptación se observa tanto en el transporte nacional como en internacional, aunque destaca notablemente el avance dentro de los tráficos nacionales cuyo volumen de vehículos transportados, además, aumentó respecto el año 2023.
De todos modos, el estudio también pone deberes a los operadores logísticos y señala la necesidad de disponer de mayor capacidad y flexibilidad. En este sentido, las compañías que participaron en el estudio señalan que “la reducción de los picos de producción que se venían dando en años anteriores han mejorado la percepción sobre la flexibilidad del transporte”, pero advierten que “la falta de medios tanto materiales como de capital humano podrían estar limitando las mejoras en este aspecto, siendo preocupante la evolución en el largo plazo”. Por ello, desde ANFAC consideran que es importante “trabajar en mejorar el atractivo de la profesión del transporte por carretera mediante acciones concretas consensuadas con el sector del transporte y favorecer la renovación de las flotas de camiones portavehículos disponibles”.
Otro de los puntos positivos que destaca el informe de ANFAC es el esfuerzo de los operadores logísticos en cuanto a la agilidad en la respuesta comercial y la disponibilidad de servicios integrales. Por otro lado, los encuestados por ANFAC señalan la necesidad de mejorar la eficiencia y la coordinación de las partes involucradas en el transporte, pues consideran que “se sigue reflejando la necesidad de avanzar en mayor proactividad por parte de los operadores respecto a la notificación de incidencias” y en esta línea añaden que “debe ponerse atención a la capacidad en la resolución de quejas y la toma de acciones preventivas para evitar la repetición de incidencias”.
Tras cuatro años de descenso del transporte por carretera, en 2024 el transporte por carretera de vehículos creció un 3,3% respecto 2023
Formación
Los resultados del estudio realizado por ANFAC reflejan que la formación sigue siendo un punto a tener en consideración, especialmente en el ámbito de la carga y descarga de vehículos, pues, según señala el informe, aunque la puntualidad en la recepción de la mercancía mejoró en 2024 respecto a 2023, los daños detectados sobre los vehículos en el proceso de carga empeoraron.
En este sentido, los fabricantes encuestados consideran que se debe avanzar en mejorar los compromisos de compensaciones por retrasos e incumplimientos. De hecho, este sigue siendo el punto peor valorado del informe de ANFAC, tanto en los tráficos nacionales como internacionales.
El informe de ANFAC también recoge los datos de movimientos de vehículos según el modo de transporte, y tras cuatro años de descenso del transporte por carretera, en 2024 se transportaron un total de 1.631.057 vehículos, lo que supone un crecimiento del 3,3% con respecto a 2023. En concreto, el tráfico nacional de vehículos por carretera creció un 5,6%, mientras que el internacional, que sigue la evolución de la exportación, se redujo en un 2,6%. Estas cifras también permitieron aumentar la cuota de mercado del transporte por carretera, que pasó del 31,8% de 2023 al 34,1% de 2024.
Por contra, en 2024 se utilizaron 215.200 portavehículos, lo que supuso una caída del 1,2 % respecto al año anterior. Mientras los camiones utilizados para el transporte nacional aumentaron un 1,5%, cayeron un 8,3% para los movimientos internacionales.
En este sentido, ANFAC, como lo han hecho en reiteradas ocasiones muchas otras asociaciones relacionadas con el transporte por carretera, señala que esta evolución negativa del número de camiones utilizados no solo se explica por la evolución del mercado y de la producción, sino que también “viene condicionada por las dificultades que afectan al sector del transporte por carretera de vehículos, que sufre problemas relacionados con la continua reducción de las flotas de portavehículos disponibles, así como de conductores dispuestos a formar parte de la logística del automóvil”.
Un problema, que, si bien no es exclusivo de España, sí que puede afectar un poco más en nuestro país, especialmente en el ámbito del automóvil, pues en este sector no aplica la regulación en la que se establece la prohibición de que los conductores realicen la carga y descarga de la mercancía, lo que ANFAC señala que “reduce la capacidad de atraer a nuevos conductores hacia este sector, ya que el profesional debe tener, para este caso concreto, una formación específica y realizar una actividad adicional a la de conducción”.
La falta de infraestructura de recarga eléctrica y la elevada inversión que supone la electrificación de las flotas es uno de los principales obstáculos para obtener una mayor reducción de emisiones
Desafío medioambiental
La última edición del informe de valoración logística de vehículos de ANFAC también incluye las respuestas de los fabricantes sobre las principales formas de reducir las emisiones en el corto plazo y detectar los motivos que limitan una mayor reducción en la actualidad.
Así, las respuestas remarcan que el aspecto más importante a trabajar es reducir los viajes en vacío una vez entregada la mercancía, seguido de la optimización de las rutas y las tareas de carga y descarga, y, en tercer lugar, el uso de combustibles alternativos.
Además de las partidas analizadas, el informe del grupo de interés también menciona la importancia de avanzar en la multimodalidad, es decir, la integración de los distintos modos de transporte utilizados, así como el uso de megacamiones.
En cuanto a los principales obstáculos que limitan el poder obtener una mayor reducción de emisiones, el estudio de ANFAC destaca con más de un 50 % de las respuestas la falta de infraestructura de recarga eléctrica y la elevada inversión que supone la electrificación de las flotas. Para los tráficos internacionales, se señala también la falta de alternativas tecnológicas viables actualmente.