Para seguir mejorando en el campo de la morosidad, según Fenadismer resulta prioritario mantener la actividad inspectora y avanzar hacia un nuevo marco europeo que reduzca aún más los plazos máximos de pago. La organización defiende la aprobación del reglamento comunitario actualmente en tramitación que plantea pagos en un máximo de 30 días y reclama extender el régimen sancionador a todos los sectores económicos.
CETM, por su parte, apuesta por reforzar la vigilancia. “Es imprescindible mantener y reforzar los controles de la Inspección de Transporte. La experiencia ha demostrado que la vigilancia funciona”. Además, propone incrementar la publicidad de las sanciones firmes, agilizar los procedimientos de denuncia y facilitar que las empresas reclamen, sin temor a represalias comerciales.
Los cargadores ponen a su vez el acento en la transparencia y la colaboración. Jordi Espín considera que la reducción estructural de la morosidad exige “una visión global de la cadena de suministro” y rechaza atribuir el problema solo a una de las partes.