madrid. “La voz de las pequeñas y medianas empresas y de los autónomos del sector va a contar con un reconocimiento explícito de representatividad dentro del principal órgano de interlocución con la Administración”. Así lo subraya José Antonio Moliner Murillo, también presidente de Tradime Aragón, para quien esta entrada en el CNTC es “claramente positiva” y está “cargada de responsabilidad”.
“La entrada de Pymetrans en el CNTC supone un reconocimiento explícito a la representatividad real de las pymes y de los autónomos del transporte de mercancías por carretera”, afirma Moliner. Para el dirigente sectorial, estar presente en este foro nacional es clave para equilibrar un debate que, históricamente, ha estado dominado por grandes estructuras empresariales. “Nos va a permitir que las reclamaciones y preocupaciones del autónomo y de las pequeñas y medianas empresas tengan voz directa ante la Administración, algo imprescindible para el futuro del sector”, añade.
La resolución ministerial de nueva composición del CNTC otorga a Pymetrans 2,2 votos en la sección de Transporte Público Nacional de Mercancías, una capacidad de influencia que la organización asume con predisposición: “Somos plenamente conscientes de las reglas del juego y de que existen mayorías consolidadas dentro del Comité”, explica Moliner, que además dice rechazar tanto el inmovilismo como las promesas grandilocuentes. “Nuestro margen de maniobra es realista, pero no por ello menor en responsabilidad. Defenderemos con coherencia y rigor los intereses de las pymes y los autónomos, aportando propuestas viables y exigiendo que cualquier medida tenga en cuenta la realidad económica y operativa de quienes sostienen el transporte día a día”.
Entre las prioridades que Pymetrans planteará en el CNTC figuran reivindicaciones históricas del tejido empresarial más atomizado del sector. La fiscalidad ocupa un lugar central: “Hablamos de un modelo claramente agotado. Es urgente una reforma fiscal adaptada a la realidad actual del transporte”, señala Moliner. A ello se suma el reconocimiento de las enfermedades profesionales y la necesidad de avanzar hacia una jubilación digna para los transportistas, un debate que cobra cada vez más relevancia en un contexto de envejecimiento de la fuerza laboral.
La lucha contra la competencia desleal es otro de los ejes clave de la agenda de Pymetrans. El presidente de la organización apunta directamente a “las cooperativas de falsos transportistas y a las empresas deslocalizadas que no compiten en igualdad de condiciones”, prácticas que, a su juicio, distorsionan el mercado y erosionan la viabilidad de las pymes que cumplen con sus obligaciones fiscales, laborales y sociales”. Junto a ello, la federación defiende facilitar un acceso ordenado a la profesión y una Formación Profesional alineada con las necesidades reales del transporte.
De cara al periodo 2026-2029, Pymetrans se fija un objetivo claro: ejercer una representación directa, independiente y comprometida. Se trata de “que la voz de las pymes y de los autónomos la llevemos nosotros, sin intermediarios ni cheques en blanco”, afirma su presidente. Un mensaje que quiere trasladar al conjunto del sector: “No estamos aquí para posturear ni para hacer negocio. Nuestro ADN son las pymes y los autónomos del transporte. Queremos resultados y soluciones reales para lograr un transporte más justo, viable y respetuoso con quienes lo hacen posible”.