El informe recoge las respuestas de 155 empresas líderes en sectores como la alimentación, restauración, textil, e-commerce y mensajería, que se muestran favorables a la aplicación de medidas en pro de la sostenibilidad, pero demandan unidad de acción para minimizar el impacto sobre su actividad.
En concreto, el 61,5% de las compañías encuestadas están a favor de la Ley de Cambio Climático y Transición Energética, que obliga a las ciudades de más de 50.000 habitantes a disponer de una Zona de Bajas Emisiones (ZBE) a partir de 2023, siempre y cuando las condiciones de acceso a los núcleos urbanos se hagan bajo un mismo marco regulatorio.
Esta petición empresarial choca con las intenciones de las ciudades aludidas por la ley que, según la encuesta de AECOC, priorizan mantener sus competencias en la regulación de la movilidad dentro de sus centros urbanos. En concreto, seis de cada diez ciudades de más de 50.000 habitantes son contrarias a las iniciativas encaminadas a unificar los criterios de acceso de vehículos en el conjunto de los municipios afectados por la ley.
En este sentido, el 97% de las empresas aboga por una mayor colaboración con las administraciones y considera que los municipios deben entender las operativas referentes a la distribución urbana de mercancías y las casuísticas de cada sector a la hora de crear sus criterios de acceso a los núcleos urbanos.
“Las empresas son las primeras comprometidas con cualquier iniciativa dirigida a crear una logística urbana más sostenible, y eso no puede ser incompatible con el mantenimiento de la unidad de mercado. Multiplicar los requisitos de acceso a las diferentes ciudades españolas complicaría enormemente los procesos logísticos e iría en contra de la competitividad empresarial”, considera el responsable de Smart Distribution de AECOC, José Carlos Espeso.
Renovación de las flotas de vehículos
Preguntados sobre el impacto que tendrá la creación de las Zonas de Bajas Emisiones sobre su actividad, el 83% de las empresas considera que se verá afectada por la necesaria renovación de su flota de vehículos o, en caso de no realizarla, por la necesidad de subcontratar los servicios logísticos a empresas que sí cuenten con vehículos sostenibles y puedan garantizar la distribución urbana.
En previsión a esta necesaria adecuación a la normativa urbana, el 68% de las compañías encuestadas asegura que ya dispone de algunos vehículos propulsados por energías alternativas, mientras que un 32% no ha iniciado el proceso y espera a la aplicación de los nuevos marcos regulatorios para renovar su flota de transporte.
Por otra parte, las empresas están alineadas con las ciudades a la hora de señalar la digitalización de las zonas de carga y descarga y el impulso de la logística nocturna como iniciativas prioritarias para impulsar una distribución urbana de mercancías más digital y sostenible. En su listado de prioridades, las compañías incluyen también la creación hubs urbanos y micro plataformas logísticas en las ciudades que faciliten las operaciones de última milla.
Ayudas para una logística urbana sostenibleLa colaboración entre empresas y administraciones para el diseño de modelos eficientes y sostenibles de movilidad urbana ha sido el eje del debate generado en la segunda jornada del Congreso AECOC de Smart Distribution, que se ha celebrado hoy en formato online. Según los datos de la encuesta entre empresas presentadas por la Asociación, el 61,5% de las compañías están a favor de la creación de Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) en los núcleos urbanos de las grandes ciudades, pero siempre que se haga bajo un mismo marco regulatorio y en colaboración con los actores de la logística urbana.
Así lo han reflejado las empresas participantes en el congreso. El VP Sales para España de Coca Cola, Aitor Arteaga, ha considerado que en la creación de las ZBE “hay que tener en cuenta a los cientos de miles de empresas y autónomos que dependen de la última milla y a los que tenemos que cuidar”. En este sentido, ha reclamado a la administración “flexibilidad, plazos y ayudas” para que las empresas puedan adaptarse a las nuevas regulaciones y acometer inversiones necesarias para avanzar hacia una logística más sostenible, como la renovación de sus flotas de vehículos.
En el mismo sentido se ha expresado el director de logística, planificación de la demanda y dela distribución de Pascual, Pedro Marín. “La administración pública debe ser sensible con todos los actores que interactúan en los centros urbanos y, para lograrlo, hay que buscar soluciones colaborativas para llegar de la forma más eficiente a los negocios, reduciendo el impacto medioambiental”.