BILBAO. La operación refuerza la presencia ya consolidada del Grupo en España, especialmente en el norte del país y, en particular, en el País Vasco, uno de los principales polos industriales y logísticos de la península ibérica. Con esta integración, GPD prevé alcanzar una facturación consolidada cercana a los 240 millones de euros en 2026.
Paulo Duarte Group integra, entre otras, las empresas Transportes Paulo Duarte, Hurtrans e IBEREN, y reúne capacidades en los segmentos del transporte de mercancía general, productos a temperatura controlada, mercancías peligrosas (ADR), combustibles y energía.
La adquisición de Barquín y Otxoa amplía estas capacidades y refuerza la especialización del Grupo en transporte y logística a temperatura controlada. La complementariedad entre ambas organizaciones permitirá ampliar la cobertura geográfica, reforzar los flujos entre Portugal y España y desarrollar una oferta más integrada para los clientes con actividad en toda la península ibérica.
La operación responde también a la creciente demanda de operadores sólidos, con escala, capacidad de inversión y especialización, pero, al mismo tiempo, cercanos, flexibles y preparados para responder a las necesidades específicas de cada cliente.
Gustavo Paulo Duarte, co-CEO de Paulo Duarte Group, afirma que “la adquisición de Barquín y Otxoa representa un paso decisivo en la construcción de un grupo ibérico de referencia en el transporte especializado. A la experiencia, el profundo conocimiento del mercado vasco y la excelencia operativa de Barquín y Otxoa sumamos la dimensión, la capacidad de inversión y la red ibérica de GPD. Esta combinación nos permite ofrecer a nuestros clientes una mayor coberturageográfica, más capacidad y soluciones más integradas en Portugal y España, preservando los estándares de rigor, seguridad y proximidad que distinguen a ambas organizaciones”.
A su vez, António Paulo Duarte, co-CEO de Paulo Duarte Group, destaca el potencial operativo de la integración. “Esta operación va mucho más allá del aumento de escala. La integración de Barquín y Otxoa en la red ibérica del Grupo crea oportunidades concretas para mejorar la planificación, reforzar los flujos entre Portugal y el norte de España, aumentar la utilización de la flota y reducir los kilómetros en vacío. La complementariedad entre ambas operaciones permitirá también ganar eficiencia en las áreas de compras, mantenimiento, tecnología y sistemas. Son sinergias con un impacto directo en la competitividad, la fiabilidad de las operaciones y la calidad del servicio prestado a nuestros clientes”, comenta Duarte.