En concreto, en el ámbito del servicio público, las toneladas transportadas en el cuarto trimestre del año ascendieron a 359,44 millones, lo que volvió a comportar un nuevo paso atrás y un descenso del 1,43%. Aún así, el tráfico en el conjunto del año fue de 1.326,2 millones de toneladas, lo que permitió arrojar un balance positivo del +0,9%.
Hay que señalar que en el conjunto del sector las cifras fueron algo más positivas. Sumando servicio público y servicio privado, el total de toneladas transportadas en el cuarto trimestre ascendió a 418,7 millones, lo que supuso un crecimiento del 0,63%, que permitió alcanzar los 1.671,18 millones de toneladas y, con ello, un crecimiento total al cierre de 2025 del 1,62%.
La clave de este escaso balance en 2025 hay que buscarla en el transporte internacional. En el conjunto del sector la caída en el ejercicio fue del 4,61%, con un descenso del 2,63% en las importaciones y del 2,64% en las exportaciones. En el ámbito estrictamente del servicio público, el transporte internacional descendió en el cuarto trimestre un 5,25%, para cerrar el año con una caída del 5,08%.
Hay que destacar que el tráfico nacional en el servicio público creció un 1,32%, gracias al impulso del +6,5% en el intramunicipal. Por su parte, el intermunicipal apenas creció un 0,15% y el interregional se elevó un 1,01%.
Medido el tráfico en toneladas kilómetro, el conjunto del sector operó 272.597 millones de toneladas kilómetro en 2025, un 0,37% más que el año anterior tras un ligero retroceso del 0,84% en el cuarto trimestre del año.
El tráfico nacional creció un 1,15%, mientras que el tráfico internacional descendió un 1,23% debido al descenso del 0,87% del tráfico de exportación, pues el tráfico de importación creció un 2,1%. El tráfico entre terceros retrocedió un 18,57%.