MADRID. Petit Forestier introduce en España un nuevo vehículo frigorífico 100% eléctrico diseñado para la última milla. El BioCargo frigorífico es una bicicleta silenciosa, manejable y totalmente eléctrica, desarrollada en colaboración con Scoobic y Lecapitaine. Permite conciliar eficiencia operativa, respeto de la cadena de frío y una reducción significativa de las emisiones de CO₂.
Diseñado para entornos urbanos densos y centros históricos, el BioCargo funciona con pedaleo asistido, no requiere permiso de conducir y alcanza una velocidad máxima de 25 km/h. Equipado con una caja frigorífica de aproximadamente 1,3 metros cúbicos y una autonomía de hasta 90 km, resulta especialmente adecuado para entregas en comercios de proximidad y recorridos cortos en el centro de la ciudad.
La solución se completa con un formato más potente y versátil, destinado a usos que requieren mayor velocidad y flexibilidad operativa. Puede alcanzar los 45 km/h, con carné A1 o B (según condiciones), y ofrece una autonomía de aproximadamente 90 kilómetros. Su volumen útil de aproximadamente 1 metro cúbico, junto con una carga útil reforzada responde a las necesidades de las entregas urbanas y periurbanas.
“Estamos orgullosos de lanzar en España nuestras soluciones de reparto de última milla 100 % eléctricas, que reflejan de forma concreta nuestro compromiso con una logística urbana más sostenible. Al ofrecer una solución adaptada a las restricciones medioambientales y normativas de los centros urbanos, acompañamos a nuestros clientes en la evolución de sus usos, sin comprometer ni el rendimiento ni el control de la cadena de frío”, declara Cédric Pinto, director europeo de Sostenibilidad y de Excelencia Comercial de Petit Forestier.
Con este lanzamiento, Petit Forestier refuerza su oferta de movilidad urbana sostenible en España, cubriendo ahora toda la cadena de frío, hasta el último kilómetro. El BioCargo, primer producto frigorífico no motorizado desarrollado en España, ilustra esta voluntad de acompañar la evolución de los usos de la entrega urbana. Esta iniciativa supone un primer paso, con la ambición de una implantación progresiva en otros mercados europeos.