Así de contundente se mostró ayer Carlos Prades, presidente de FVET (Federación Valenciana de Empresarios del Transporte y La Logística), en la rueda de prensa en la que se presentaron los resultados de una encuesta realizada a los asociados de la patronal que tenía como objetivo radiografiar el estado del sector.
“Necesitamos que nos dejen trabajar y que no nos pongan palos en las ruedas”, añadió Prades, quien confirmó estar harto del cortoplacismo con el que gestionan los políticos. Además, apuntó que, junto a la escalada en el precio del combustible, los otros problemas a los que se enfrentan los transportistas son los impagos, la competencia desleal, la elevada fiscalidad y la falta de conductores.
Carlos Prades estuvo acompañado por Juan Ortega, vicepresidente y Carlos García, secretario general, de la FVET, quienes apoyaron el discurso de Prades aportando la foto fija del sector valenciano (integrado por 14.800 empresas) y el análisis de lo acontecido durante los meses más duros de la pandemia.
Prades: “Es muy difícil gestionar una empresa cuando la materia prima que se necesita para funcionar tiene una oscilación de precio del 25% en un año”
Gasoil e impagos
Sobre las principales conclusiones de la encuesta, el presidente de la FVET destacó que “el 78,9% de los transportistas valencianos prevé un cierre de empresas para el segundo semestre de 2021 como consecuencia de la escalada de los costes directos”.
El incremento exponencial del gasoil, que se situó en 1,206 euros por litro en mayo, ha supuesto un aumento en los costes de la materia prima del transporte del 22%, con respecto al mismo mes de 2020, “con lo que los costes de la actividad se incrementan sin que el sector pueda repercutirlo en sus precios. Esto es una tragedia”, apostilló Ortega.
“Es muy difícil gestionar una empresa cuando la materia prima que se necesita tiene una oscilación de precio del 25% en un año”, alertó Prades.
Por otro lado, la segunda preocupación del sector valenciano es la morosidad. “El plazo medio de pago a las empresas transportistas se sitúa entre los 90 y 120 días y el nuevo régimen sancionador impulsado por el Gobierno Central no supondrá el fin de esta problemática puesto que se han establecido sanciones laxas que no creemos que desincentiven a los intermediarios y cargadores de transporte en estas malas prácticas”, denunció Prades.
EL DATO
14.800 empresasLa FVET defendió ayer la importancia del sector del transporte que factura más de 30.000 millones de euros y aporta alrededor de un 3% al PIB. En la Comunitat Valenciana existen 14.800 empresas en las que trabajan más de 94.000 profesionales de transporte. “Todos ellos requieren de una respuesta de las Administraciones verdaderamente eficaz y conforme a las necesidades planteadas, puesto que son motor de otros sectores económicos y pieza clave en la economía de nuestro país”, afirmó Carlos García, secretario general de la FVET.
Ortega: “Las empresas capearon el año COVID porque el combustible estaba bajo lo que favoreció los rendimientos. Sin más”
Carlos Prades, presidente de FVET, flanqueado por Juan Ortega, vicepresidente, y Carlos García, secretario general de la Federación, durante la rueda de prensa celebrada esta mañana en la sede de la Federación. Foto Loli Dolz Sobreviviendo en pandemia
Sobre las consecuencias de la pandemia, la encuesta refleja que más de la mitad de las empresas redujeron su actividad en, al menos, un 25% durante el pasado ejercicio. “Las empresas capearon el año COVID porque el combustible estaba bajo lo que favoreció los rendimientos. Sin más”, afirmó el vicepresidente de la FVET.
Además, durante el año 2020, una de cada cuatro empresas tuvo que recurrir al ERTE para sobrevivir. “Hoy, la práctica totalidad de los encuestados afirma que los empleados ya no continúan en esta situación”, concretó Ortega.
Previsiones
Sobre el futuro del colectivo, hay que destacar que, durante estos meses, se ha demostrado la esencialidad del sector y ha habido un reconocimiento verbal, pero no ha habido ninguna mejora. “La realidad es que seguimos estando abandonados. Hay un ninguneo sistemático de la Administración. Las necesidades básicas del sector ya se saben, pero no se dan los pasos básicos establecidos por el Comité Nacional”, denunció Carlos Prades.
En este sentido, las previsiones son las de mantener la situación vivida en 2020. La mitad de los encuestados ha asegurado que, “pese a que en lo que llevamos de 2021 se ha experimentado un repunte en la actividad e ingresos, estos no han sido relevantes; como máximo, han supuesto un incremento del 25% comparado con 2020, en el que la actividad estuvo momentáneamente parada”.
Por ello, de cara al segundo semestre de 2021, los asociados indicaron que, aunque se incrementa el volumen de actividad, se enfrentarán a problemas que dificultarán la rentabilidad de las empresas como son: el aumento de los costes por el combustible, el uso de las carreteras, los costes laborales tras la firma del convenio provincial, etc.