El destino lo sabía

Fernando Vitoria

Escribir sin un rumbo fijo tiene dos problemas: el primero es llegar a un destino no deseado y el segundo no es otro que vagar y vagar sin alcanzar nunca una meta concreta. Y esto, que parece un mal endémico del escritor enfrentado a la página en blanco, también sucede con el que se atreve con un discurso sin argumento o aquellos muchos que pretenden formar criterios cuando no hay neurona de la que exprimir una mísera gota de sentido común.

| 12 diciembre 2019 - Actualizado a las 05:20h
En esto de la actualidad y la información hay mucho de tendencias, prácticamente es un trabajo de minería de precisión. El asunto, el objetivo esencial, es encontrar una veta de la que poder extraer el material más preciado hasta llegar a agotarla. El problema real llega cuando la veta es muy pequeña o cuando, simplemente, no existe.Hay asuntos que son capaces de generar titulares durante meses; otros, sin embargo, se agotan con un par de piezas, por más que le pese al profesional que encontró l...

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