BARCELONA. Adif ha anunciado que volverá a cerrar el túnel de Rubí a partir del sábado 14 de marzo para iniciar la fase principal de las obras de refuerzo y mejora de su estructura. Según el gestor ferroviario, la decisión se ha tomado por motivos de seguridad y para poder ejecutar los trabajos en el interior del túnel. Asimismo, se están estudiando alternativas para mantener el servicio ferroviario de mercancías, como desviar los trenes hacia Lleida o realizar el traspaso de la carga en La Llagosta para continuar el transporte por carretera.
Por el túnel de Rubí circula una parte significativa de las mercancías que conectan Catalunya con Europa y viceversa. La infraestructura ya permaneció totalmente cerrada durante una semana hace poco más de un mes y recuperó parcialmente el tráfico el pasado 5 de febrero, cuando se reanudó la circulación de trenes de mercancías de forma restringida, con ventanas operativas de 12 horas.
Desde Port de Barcelona, uno de los principales afectados por este cierre, aseguran que todas las mercancías que llegan al puerto pueden salir alternativamente por carretera, tal como ya ocurrió durante el último cierre. Además, la Autoridad Portuaria señala que el tráfico afectado representa únicamente alrededor del 8%, ya que la interrupción incide sobre el ancho internacional UIC.
Desde Adif explican que, para las circulaciones en ancho ibérico o convencional, además de las rutas habituales desde el sur por Sant Vicenç de Calders y Vilafranca, se plantea como alternativa la línea Montcada–Manresa–Lleida, aunque con algunas limitaciones en cuanto a carga y longitud de los trenes. En cuanto a los tráficos de ancho internacional, se mantiene como punto de origen y destino hacia Francia la nueva terminal de mercancías de La Llagosta.
Desde finales de enero se están llevando a cabo las operaciones de refuerzo interior de la estructura. Estos trabajos consisten en la instalación de piezas metálicas denominadas cerchas, fabricadas a medida para cada sección del túnel, que se anclan a la base de la solera y sirven como armazón para el anillo de refuerzo de hormigón que completa la estructura resistente en el interior del túnel. Asimismo, se han realizado labores de sellado de fisuras y se ha retirado parte de la capa de balasto para poder tomar las medidas de detalle necesarias para la fabricación de las cerchas, que ya se encuentran en proceso.
Paralelamente, Adif mantiene una vigilancia continua del túnel mediante más de 30 sensores que monitorizan el estado de la estructura. Los datos recogidos hasta el momento indican una evolución desfavorable de las deformaciones detectadas.
Ante esta situación, Adif ha decidido adelantar las principales obras de refuerzo y estabilización previstas, con el objetivo de acelerar las reparaciones y corregir de la forma más eficaz las afecciones detectadas en los últimos análisis.
Estas circunstancias, junto con la complejidad técnica del propio túnel, hacen incompatible ejecutar las obras manteniendo parcialmente abierta la circulación ferroviaria en determinadas franjas horarias. La prioridad, subrayan desde el gestor ferroviario, es garantizar la seguridad de la explotación ferroviaria y evitar cualquier riesgo para el servicio.