VALENCIA. Los espacios objeto de la licitación de Adif en la terminal de Arrúbal, de la que ahora ha desistido, comprenden 2.100 metros cuadrados de terreno compactado de 30 metros de ancho por 70 metros de largo, 930 metros cuadrados de superficie que ocupa la vía 13, utilizada para carta y descarga de uso exclusivo y 550 metros cuadrados de vial de acceso asfaltado.
El área estaba destinada para su uso como punto de carga y descarga de mercancías transportadas por ferrocarril. Cualquier otra actividad que el adjudicatario desee llevar a cabo deberá contar previamente con la aprobación expresa de Adif.
El valor estimado del contrato para los cuatro años de vigencia inicial previstos en la licitación ahora paralizada es de 280.147,90 euros (IVA incluido), más los dos años de prórroga previstos, por un importe de 95.246,99 euros (IVA no incluido). La renta fija mínima mensual para el primer año de contrato estaba establecida en 3.794,80 euros por mes.
Por lo que respecta al compromiso de actividad, se establecía un mínimo de 30 trenes por semestre, entendiéndose por actividad ferroviaria la suma de los trenes que acceden y los que salen de la terminal de mercancías de Arrúbal.
A estos efectos, el adjudicatario debería acreditar ante Adif, dentro de los treinta días siguientes a la finalización de cada semestre, el cumplimiento del compromiso asumido, mediante la presentación de la información relativa al número de trenes realizados.
La licitación no preveía inversiones a realizar por Adif ni por el adjudicatario y el único criterio de adjudicación será la renta más alta. El cuadro técnico de la licitación establece que el criterio final para la adjudicación del contrato será la cifra que resulte de la valoración global.