BARCELONA. La terminal incorpora cuatro nuevas vías ferroviarias paralelas a la vía general, preparadas para operar trenes de hasta 750 metros de longitud, y ha contado con una inversión de 12 millones de euros, 4 de los cuales han sido financiados por el Ministerio de Transportes y la Generalitat de Catalunya. “Esta configuración permite gestionar de manera integrada todas las operaciones de carga, descarga y distribución de vehículos”, ha señalado la adjunta a la Gerencia, Patricia Caballol, durante su intervención en el acto.
La ubicación de la sede central de la compañía en Calaf, entre la autovía A-2 y el Eix Transversal y a menos de 100 kilómetros de los puertos de Barcelona y Tarragona, refuerza el papel de Autoflotas como “puerto seco”, ha señalado Patrícia Caballol.
También intervino en el acto el presidente y fundador de la compañía, Jordi Caballol, quien ha asegurado que “desde que iniciamos la empresa en 2004 teníamos el deseo y la convicción de que el tren llegaría hasta aquí y ahora vemos como aquella idea se ha hecho realidad”. Jordi Caballol ha señalado que “esta nueva terminal ferroviaria representa un paso estratégico en la evolución de la compañía y reafirma nuestro compromiso con una logística más eficiente, sostenible y competitiva” y ha añadido que “es una infraestructura pensada para dar respuesta a los nuevos retos del sector y continuar ofreciendo el mejor servicio a nuestros clientes”.
Durante los 22 años de trayectoria de la compañía, Autoflotas ha pasado de disponer de una instalación con capacidad para 500 vehículos en Calaf hasta contar con once centros logísticos distribuidos entre Catalunya, Madrid, Sevilla, Valencia y A Coruña, con una capacidad total de 38.000 vehículos.
En el último año, Autoflotas ha gestionado más de 200.000 vehículos, consolidándose como uno de los principales operadores logísticos especializados en automoción del Estado.
