JoséS Antonio Sebastián situó a Jundiz, en Vitoria-Gasteiz, como nodo esencial del esquema logístico del Corredor Atlántico en Euskadi y pieza clave para articular el tránsito de mercancías entre la fachada cantábrica, el interior peninsular y Europa, señalando que debía “convertirse y se debe de convertir en la puerta de intercambio” entre anchos ferroviarios y flujos de tráfico, permitiendo que las cargas puedan transferirse o adaptarse sin romper la cadena logística.
Asimismo, explicó que esta función de intercambio resulta estratégica en un contexto de transición hacia el ancho internacional, ya que permitirá compatibilizar la red ibérica con los estándares europeos. En este sentido, recordó que el objetivo es que el ancho internacional UIC para mercancías “acabe llegando” hacia el sur, en un proceso gradual que exige inversiones técnicas y coordinación institucional.
Además, el comisionado del Corredor Atlántico mencionó soluciones como los ejes intercambiables y los cambiadores de ancho en frontera, y defendió que el diseño de la red debe apoyarse en nodos sólidos que garantice eficiencia y competitividad.
Desde su perspectiva, Jundiz no solo actúa como una terminal logística, sino como una auténtica plataforma estratégica para canalizar tráficos hacia Burgos, Valladolid y Madrid, reforzando el papel de la Y vasca como estructura vertebradora.
A juicio de José Antonio Sebastián, esta configuración consolida al País Vasco como punto de entrada y salida del oeste peninsular, con capacidad para atraer actividad económica asociada al transporte ferroviario de mercancías y mejorar la posición competitiva del tejido empresarial vasco en los mercados internacionales.