Menú
Suscripción
José Antonio Sebastián, comisionado del Corredor Atlántico, detalla en Bilbao inversiones, plazos y conexiones para Euskadi

El Corredor Atlántico refuerza en Euskadi la Y vasca y Júndiz como “puerta de intercambio”

El Corredor Atlántico avanza con inversiones en ejecución, plazos definidos y un enfoque europeo basado en la interoperabilidad, mientras la Y vasca y Jundiz, en Vitoria-Gasteiz, se perfilan como ejes estratégicos para reforzar la competitividad y la proyección internacional del tejido empresarial vasco.

BILBAO. José Antonio Sebastián, comisionado del Corredor Atlántico, aseguró el pasado viernes en Bilbao en “Los Viernes de la Cámara” que el proyecto se encuentra en una fase de ejecución real, con inversiones comprometidas, financiación garantizada y un calendario orientado a acompasar la Y vasca con su conexión hacia el centro peninsular y Francia.

El comisionado recordó que el Corredor Atlántico constituye el mayor eje ferroviario que recorre España, al abarcar 40 provincias y dos terceras partes del país “tanto por PIB como por población” y explicó que la planificación europea se estructura en horizontes 2030, 2040 y 2050, con el objetivo era disponer de infraestructuras “lo suficientemente potentes e interoperables entre los países”.

La línea Burgos-Vitoria estará íntegramente licitada antes del 30 de junio

En ese sentido, advirtió de que “de nada vale” centrar el debate únicamente en el ancho de vía, ya que también influyen también la electrificación, los sistemas de seguridad y los estándares técnicos.

En el ámbito vasco, cifró en 4.311 millones de euros las inversiones “en ejecución o finalizadas”, aunque aún no hay un solo kilómetro en funcionamiento y en referencia al conjunto del trazado de la Y vasca añadió que todavía restan en torno a 2.000 millones para completar instalaciones de vía, catenaria y sistemas de seguridad.

Calendario sincronizado

Respecto a la conexión con el centro peninsular, Sebastián afirmó que la línea Burgos-Vitoria estará íntegramente licitada antes del 30 de junio, con el fin de que las obras estén en marcha antes de 2027 y se acompasen a la entrada en servicio de la Y vasca. Enmarcó este calendario en una estrategia de sincronización que evitara cuellos de botella y garantizara la plena funcionalidad del eje atlántico.

EL DATO
4.311

MILLONES. José Antonio Sebastián cifró en 4.311 millones de euros las inversiones del Corredor Atlántico “en ejecución o finalizadas” en Euskadi.

Por otra parte, dirigiéndose al empresariado vasco, sostuvo que Euskadi se convertirá “en la gran puerta de entrada y de salida” del Corredor Atlántico para el resto de la península y aseguró que se cuenta con la financiación necesaria, apoyada en fondos europeos y presupuestos estatales. A su juicio, la combinación de infraestructura, tecnología y ayudas públicas permitirá reforzar exportaciones, sostenibilidad y competitividad en un proyecto “dinámico y en marcha”.

Santander-Bilbao y Francia

En relación con la línea Bilbao-Santander, Sebastián dijo que “no es posible la rehabilitación de la línea de ancho métrico”, aludiendo a sus limitaciones estructurales y a los condicionantes de demanda, y explicó que la conexión quedó incorporada como red global 2050 del Corredor Atlántico tras la reforma de los reglamentos europeos, lo que le otorgaba encaje en la planificación comunitaria aunque supeditado a criterios estrictos de viabilidad. Asimismo, recordó que los puertos de Bilbao y Santander forman parte de los nodos estratégicos de la red, y que su integración ferroviaria resulta clave para reforzar los tráficos de mercancías en la cornisa cantábrica. En este contexto, señaló que el estudio informativo global arrojó inicialmente un resultado negativo y que el Ministerio optó por analizar los tramos por separado, indicando que que el Bilbao-Castro Urdiales “da claramente positivo”, mientras que el Santander-Laredo “da claramente negativo”, lo que obliga a ajustar el planteamiento para cumplir la normativa nacional y europea en materia de rentabilidad socioeconómica.

En cuanto a la conexión con Francia, insistió en que el reto fundamental era la interoperabilidad plena. Recordó que la UE exige infraestructuras compatibles entre países y subrayó que no vale centrar el debate únicamente en el ancho de vía. A su juicio, la conexión efectiva requierte homogeneizar electrificación, sistemas de seguridad y parámetros técnicos para trenes de 740 metros y 22,5 toneladas por eje. Sostuvo que acompasar la Y vasca con Burgos-Vitoria y la frontera permitiría enlazar de forma competitiva con París y el resto de Europa, consolidando el papel de Euskadi y de sus puertos como plataforma logística atlántica integrada en la red ferroviaria comunitaria.

Jundiz, como nodo clave del Corredor Atlántico

JoséS Antonio Sebastián situó a Jundiz, en Vitoria-Gasteiz, como nodo esencial del esquema logístico del Corredor Atlántico en Euskadi y pieza clave para articular el tránsito de mercancías entre la fachada cantábrica, el interior peninsular y Europa, señalando que debía “convertirse y se debe de convertir en la puerta de intercambio” entre anchos ferroviarios y flujos de tráfico, permitiendo que las cargas puedan transferirse o adaptarse sin romper la cadena logística.

Asimismo, explicó que esta función de intercambio resulta estratégica en un contexto de transición hacia el ancho internacional, ya que permitirá compatibilizar la red ibérica con los estándares europeos. En este sentido, recordó que el objetivo es que el ancho internacional UIC para mercancías “acabe llegando” hacia el sur, en un proceso gradual que exige inversiones técnicas y coordinación institucional.

Además, el comisionado del Corredor Atlántico mencionó soluciones como los ejes intercambiables y los cambiadores de ancho en frontera, y defendió que el diseño de la red debe apoyarse en nodos sólidos que garantice eficiencia y competitividad.

Desde su perspectiva, Jundiz no solo actúa como una terminal logística, sino como una auténtica plataforma estratégica para canalizar tráficos hacia Burgos, Valladolid y Madrid, reforzando el papel de la Y vasca como estructura vertebradora.

A juicio de José Antonio Sebastián, esta configuración consolida al País Vasco como punto de entrada y salida del oeste peninsular, con capacidad para atraer actividad económica asociada al transporte ferroviario de mercancías y mejorar la posición competitiva del tejido empresarial vasco en los mercados internacionales.