BARCELONA. Tal y como ha recordado la consellera de Territori y portavoz del Govern, Sílvia Paneque, la quota ferroviaria actual de tráfico de mercancías en Catalunya no llega al 4% y el objetivo del ejecutivo catalán es alcanzar el 10% en 2030.
La estrategia aprobada esta mañana contempla la construcción de cuatro terminales ferroviarias: Empordà-Vilamalla, Penedès, Ebre y Lleida. Además, la estrategia también contempla la terminal de Portbou como infraestructura de soporte y la consellera de Territori ha señalado que “en un futuro debe jugar un papel fundamental para la conectividad con Francia”. A estas cinco terminales ferroviarias impulsadas por el Govern de Catalunya, también se tienen que añadir las terminal de La Llagosta, titularidad de Adif, y las terminales de los puertos de Barcelona y Tarragona.
Fuentes del Departament de Territori señalan que “tenemos demanda en los cuatro territorios con garantías de retorno económico” y añaden que “está previsto trabajar por fases, un elemento que minimiza el riesgo y permitirá crecer acorde la demanda del mercado”. La inversión prevista para la construcción de estas cuatro nuevas terminales es de 127 millones de euros en los próximos cinco años, cuando está previsto que todas las terminales puedan estar en marcha.
Desde Territori también comentan que el modelo de gestión de cada una de las terminals todavía está por definir y se decidirá teniendo las circunstancias específicas de cada infraestructura. En el caso de la terminal de Lleida, por ejemplo, que es el proyecto con la redacción de los proyectos constructivos más avanzada, desde Territori avanzan que “la explotación será, en principio, público-privada”.