SALAMANCA. Fernández Mañueco ha oficializado la finalización de las obras de una infraestructura con 88.000 metros cuadrados de superficie y preparada para mover 700.000 toneladas anuales.
Varios son los hechos diferenciadores que caracterizan a la nueva terminal de Salamanca, tal y como se ha puesto de manifiesto en el acto.
Por un lado, hablamos de un puerto seco claramente orientado a la conexión de los puertos portugueses de Aveiro y Leixoes con su hinterland. Por otro, no solo hablamos de una terminal ferroviaria dedicada al tráfico intermodal, sino que ha sido diseñada para tener una vertiente especializada en graneles.
El resultado es un complejo logístico preparado para atender trenes de 750 metros , con dos conexiones de entrada desde la red principal: una para trenes de graneles, con una nave pasante específicamente diseñada para la carga y descarga de graneles; y otra para trenes de contenedores que se adentra y bifurca en una plataforma de carga y descarga para habilitar dos vías de expedición. El puerto seco tiene capacidad para almacenar 50.000 metros cúbicos de graneles y para ubicar en la zona de contenedores 900 TEUs.
Se espera que a lo largo de 2026 se completen todas las infraestructuras para su entrada en servicio operativa.