El transporte ferroviario de vehículos continúa consolidando su papel dentro de la logística del automóvil en España, pero lo hace todavía sin alcanzar los niveles de calidad y fiabilidad que demanda el sector. Esta es una de las principales conclusiones que se desprenden del último informe elaborado por ANFAC, que analiza la percepción de los fabricantes sobre el servicio ferroviario prestado durante 2024.
Barcelona. En un contexto marcado por la progresiva normalización de las cadenas de suministro tras años de disrupciones, el ferrocarril ha logrado avanzar tanto en volumen como en cuota de mercado. En concreto, durante el pasado ejercicio se transportaron 671.660 vehículos por tren, lo que supone un crecimiento del 2,2% respecto a 2023 y confirma la tendencia de recuperación iniciada en 2022. Este incremento ha permitido que el transporte ferroviario alcance el 14% del total de vehículos movidos en España, ganando terreno frente a otros modos como el marítimo, que ha reducido su peso, y acercándose progresivamente a la carretera.
El sector de la automoción mantiene una apuesta clara por el ferrocarril como solución logística eficiente y más sostenible, especialmente en un contexto en el que la reducción de emisiones se ha convertido en un objetivo prioritario. De hecho, el propio informe subraya que la electrificación de las líneas y el aumento de la capacidad operativa del sistema ferroviario son dos de las principales palancas identificadas por los fabricantes para avanzar en la descarbonización del transporte. Además, el tren ha reforzado su papel como eslabón clave en la conexión entre fábricas y puertos. En 2024, el 37,6% de los vehículos exportados por vía marítima llegaron previamente a los recintos portuarios en ferrocarril, un dato que mejora en más de tres puntos porcentuales respecto al año anterior y que refleja la creciente integración entre ambos modos de transporte. Esta intermodalidad se ha visto favorecida por la mayor estabilidad en los flujos de producción, lo que ha permitido una mejor planificación y una reducción de los picos de demanda que dificultaban el uso del tren en años anteriores.
El sector de la automoción mantiene una apuesta clara por el ferrocarril como solución logística eficiente y más sostenible, en un contexto en el que la reducción de emisiones es un objetivo prioritario
Este crecimiento del ferrocarril convive con una valoración del servicio que sigue siendo moderada, y esto denota la necesidad de mejora pese a las cifras reales. La puntuación global otorgada por los fabricantes se sitúa en 3,4 puntos sobre 5, lo que supone una mejora de una décima respecto a la edición anterior, pero mantiene al sistema en una valoración considerada simplemente “suficiente”, y lejos de otros medios. Además, esta cifra se sitúa por debajo de los niveles registrados antes de la pandemia de 2020 y lejos de los más de 4 puntos alcanzados en años anteriores.
El análisis revela enfoques diferentes y una destacada diferencia entre el tráfico nacional y el internacional. Mientras que el transporte internacional obtiene una valoración de 3,7 puntos, el ámbito nacional se queda en 3,3, reflejando mayores dificultades operativas dentro del territorio español. Esta divergencia se explica, en parte, por el impacto de las obras de mejora de la infraestructura ferroviaria, que han afectado especialmente a los tráficos nacionales, generando incidencias, retrasos y una menor fiabilidad del servicio.
Entre los aspectos positivos que destaca el informe se encuentran las mejoras en el cumplimiento del plan de transporte y en la flexibilidad para adaptarlo a las necesidades de las marcas, ambos con incrementos respecto al año anterior. También se observa una evolución favorable en la capacidad de reacción ante variaciones en los volúmenes transportados, así como en la seguridad frente a robos y deterioros, que alcanza una valoración de 4,3 puntos y se posiciona como uno de los atributos mejor valorados del sistema.
Pese a esa situación, estos avances se ven claramente contrarrestados por retrocesos significativos en otros indicadores clave. Uno de los más destacados es el relacionado con los daños sobre los vehículos transportados, cuya valoración cae hasta los 2,2 puntos sobre 5. Este descenso refleja un empeoramiento en la percepción de la calidad del servicio y pone de manifiesto la necesidad de reforzar los procesos operativos y la formación de los profesionales implicados en la cadena logística.
Mientras que el transporte internacional obtiene una valoración de 3,7 puntos, el ámbito nacional se queda en 3,3
Por otro lado, el estado y mantenimiento del material móvil registra una caída notable, de hasta 7 décimas respecto el último análisis, lo que evidencia la necesidad de realizar inversiones para garantizar la fiabilidad de los equipos. A ello se suma la disminución en la valoración de los planes específicos para hacer frente a caídas en la calidad del servicio, así como problemas recurrentes en la puntualidad y el cumplimiento de los horarios.
La evaluación de los distintos actores del sistema ferroviario también arroja resultados dispares. Los operadores logísticos mantienen una valoración estable en torno a los 3,5 puntos, con mejoras destacadas en aspectos como la flexibilidad horaria y la seguridad, pero con retrocesos en ámbitos como el seguimiento de los trenes o el mantenimiento del material. Por su parte, las empresas ferroviarias (traccionadoras) experimentan una ligera caída en su valoración, principalmente debido a incidencias en las locomotoras y a problemas en el cumplimiento de los horarios.
Proactividad
En cuanto al administrador de infraestructuras, el informe destaca un avance significativo en la proactividad para mejorar la red ferroviaria, aunque esta mejora convive con una valoración negativa del cumplimiento de los plazos y horarios, que se sitúa en niveles claramente mejorables. Este contraste refleja el impacto de las obras en curso, que si bien son necesarias para modernizar la red, están generando disrupciones en el corto plazo.
Los gestores de las terminales, por su parte, continúan mejorando su valoración, con avances en prácticamente todos los indicadores analizados hasta la fecha. Este progreso de mejora se atribuye, en gran medida, a la liberalización del servicio y a una mayor competencia, que ha favorecido la mejora de la calidad operativa.
Más allá de la valoración actual, el informe también pone el foco en las necesidades del sector para impulsar el uso del ferrocarril en el futuro. Entre las principales demandas destacan una mayor flexibilidad en los servicios, la reducción de los costes logísticos y el refuerzo de la inversión en infraestructuras. Asimismo, los fabricantes subrayan la importancia de mejorar la fiabilidad de la red, optimizar la coordinación entre los distintos actores y desarrollar nuevas rutas ferroviarias que amplíen la cobertura del sistema.
En este sentido, el acuerdo de colaboración entre ANFAC y el administrador de infraestructuras se consolida como una herramienta clave para avanzar en la mejora del sistema. A través de grupos de trabajo específicos por corredores, este marco permite identificar problemas, compartir información y desarrollar soluciones consensuadas que contribuyan a aumentar la eficiencia del transporte ferroviario.
El contraste con el transporte ferroviario de componentes resulta especialmente significativo. En este ámbito, la valoración alcanza los 4,4 puntos sobre 5, manteniéndose en niveles claramente satisfactorios. Este resultado pone de manifiesto que, en entornos más exigentes desde el punto de vista operativo —como el abastecimiento de fábricas bajo modelos just in time—, el sistema ferroviario es capaz de ofrecer un servicio fiable y de alta calidad.
El ferrocarril sigue avanzando como alternativa estratégica para la logística del automóvil en España, impulsado tanto por razones económicas como medioambientales. Sin embargo, su consolidación definitiva dependerá de su capacidad para resolver los problemas estructurales que aún afectan al servicio, especialmente en términos de fiabilidad, calidad operativa y adaptación a las necesidades del sector.
El transporte nacional impulsa el ferrocarril
El crecimiento del transporte ferroviario de vehículos en 2024 se apoya en gran medida en la evolución positiva de los tráficos internacionales, que han experimentado un incremento del 34,7% respecto al año anterior. Este avance contrasta con la ligera caída del 2,3% registrada en el ámbito nacional y ha permitido consolidar la tendencia de recuperación del ferrocarril iniciada en 2022.
En total, el volumen de vehículos transportados por tren alcanzó las 671.660 unidades, con un comportamiento claramente diferenciado entre mercados. Mientras que el tráfico nacional se ha visto afectado por las dificultades operativas derivadas de las obras de mejora de la infraestructura, el transporte internacional ha sabido aprovechar nuevas oportunidades logísticas, especialmente en las conexiones con Francia y Portugal.
Este dinamismo también se refleja en la valoración del servicio. El transporte internacional obtiene una puntuación de 3,7 sobre 5, superior a la del ámbito nacional, lo que indica una mejor percepción por parte de los fabricantes. Entre los aspectos mejor valorados destacan la atención al cliente, que alcanza el 4,5, y los sistemas de seguimiento e información en tiempo real de los trenes, que se sitúan cerca de los 4 puntos.
No obstante, el informe también identifica áreas de mejora en este segmento. La flexibilidad horaria, la capacidad de reacción ante incidencias y la relación calidad-precio del servicio registran descensos respecto al año anterior, lo que evidencia que, pese a su crecimiento, el transporte internacional aún presenta retos importantes.
En este contexto, los fabricantes señalan la necesidad de reforzar la inversión en infraestructuras y aumentar la capacidad operativa del sistema ferroviario como condiciones clave para consolidar esta tendencia positiva. Asimismo, subrayan la importancia de seguir mejorando la fiabilidad del servicio y la coordinación entre los distintos actores implicados en la cadena logística.
El buen comportamiento del tráfico internacional confirma el potencial del ferrocarril como alternativa competitiva en el transporte de vehículos, aunque su desarrollo futuro dependerá de su capacidad para responder de forma eficaz a las exigencias del sector.
En detalle
Desde ANFAC insisten en que el crecimiento del ferrocarril debe ir acompañado de una mejora sostenida de la calidad del servicio si se quiere consolidar su papel dentro de la logística del automóvil. El sector considera que el tren seguirá ganando protagonismo en los próximos años, pero advierte de que será necesario reforzar la inversión, aumentar la flexibilidad operativa y mejorar la fiabilidad de las infraestructuras para responder a las necesidades de fabricantes y operadores logísticos.