Esta conexión, que forma parte de la Línea de Alta Velocidad Madrid-Castilla-La Mancha-Comunidad Valenciana-Región de Murcia y que ha supuesto una inversión de 1.920 millones de euros se convierte en el eje central de las futuras conexiones de alta velocidad del centro con el sureste peninsular.La nueva infraestructura, de 165 kilómetros de longitud, permitirá reducir los actuales tiempos de viaje entre Madrid y Alicante en 50 minutos inicialmente, dejándolos establecidos en dos horas y veinte minutos, aunque progresivamente irán disminuyendo hasta alcanzar las dos horas y cinco minutos cuando la infraestructura y los sistemas instalados tanto en la superestructura como a bordo hayan efectuado su rodaje y asentamiento.