MADRID. La Alianza sostiene que, tras décadas de inversiones multimillonarias, España sigue careciendo de un modelo ferroviario planificado como una red integrada al servicio del interés general, priorizando en numerosos casos decisiones territoriales o autonómicas frente a criterios de eficiencia, interoperabilidad, competitividad logística y cohesión de la Red Ferroviaria de Interés General (RFIG).
La Alianza considera necesario abrir un debate técnico sobre la planificación ferroviaria española. España cuenta con una Red de Ferrocarril gestionada por el Ministerio de
Transportes de 15.652 km, 11.211 km e ancho Ibérico y cerca de 4.000 kilómetros de líneas de alta velocidad, la red más extensa de Europa y una de las mayores del mundo, más que nuestros vecinos Francia y Alemania con un tamaño similar. Sin embargo, Francia, con aproximadamente 28.000 kilómetros de red ferroviaria, y Alemania, con cerca de 39.000 kilómetros de red, han desarrollado modelos más orientados a la interoperabilidad, las mercancías y el fortalecimiento de las redes convencionales.
Asimismo, corREDores.eu considera necesario analizar la relación coste-beneficio entre la construcción de tantas nuevas Líneas de Alta Velocidad y por otra parte la eliminación del ancho ibérico, y por tanto intercambiadores y tramos de ancho mixto, al entender que esta actuación permitiría mayores niveles de interoperabilidad y capacidad tanto de viajeros como mercancías, a un menor coste.
La Alianza considera que uno de los principales problemas estructurales del sistema ferroviario español es la ausencia de interoperabilidad entre la red de alta velocidad en ancho estándar europeo y la Red Ferroviaria de Interés General (RFIG), que continúa operando mayoritariamente en ancho ibérico.
La puesta en marcha de tramos de ancho mixto con intercambiadores no es la solución e introduce en el Sistema Ferroviario costes añadidos que serían innecesarios con un solo ancho de vía.
Según la organización, esta situación impide gestionar la red como un único sistema integrado y limita gravemente la capacidad de respuesta ante incidencias, obras de mantenimiento y renovaciones necesarias por desgaste de la infraestructura; por la necesidad de disponer de equipamiento fijo especializado en transiciones y material rodante de ancho variable, de suyo más agresivo a la vía y más costoso de adquirir y mantener.
Como consecuencia de no disponer de vías alternativas para la conservación de la infraestructura, aumentan progresivamente las restricciones de explotación y los Límites Temporales de Velocidad (LTV), actualmente 47 sólo en la LAV Barcelona-Zaragoza-Madrid-Sevilla. Si esta situación continúa, numerosas líneas concebidas para la alta velocidad perderán progresivamente esas prestaciones que justificaron las inversiones realizadas.
La Alianza sostiene que la solución estructural pasa por un programa de conversión progresiva de la totalidad de la RFIG al ancho estándar europeo, permitiendo que toda la red ferroviaria de la Península Ibérica, incluído Portugal, funcione como un único sistema interoperable.
El coste de nuestra red de alta velocidad ha supuesto hasta la fecha 70.000 millones de euros. Con menos de la mitad se podría transformar toda la Red Ibérica RFID a ancho estándar europeo. Y esta actuación estaría dotada de financiación de la UE
Con una RFIG adaptada al ancho estándar europeo quedarían resueltas las interconexiones ferroviarias entre España, Portugal y el resto de Europa, permitiendo utilizar cualquier corredor como alternativa operativa durante incidencias, obras o actuaciones extraordinarias de mantenimiento.
Las actuales interconexiones por los extremos de la frontera con Francia sufren los inconvenientes del cambio de ancho y además, no tienen capacidad para absorber ese 30% de volumen de mercancías que compromete el proceso de descarbonización de la UE. Es necesario por tanto empezar a planificar cuanto antes el estudio y ejecución de una Travesía de Gran Capacidad mediante un túnel de baja cota a través de los Pirineos.
Para la Alianza, la persistencia de este debate después de más de treinta años de inversiones refleja la ausencia de una planificación ferroviaria basada en criterios de red.
La Alianza Europea corREDores.eu considera que España necesita sustituir el actual modelo de planificación fragmentada por una verdadera estrategia ferroviaria nacional e ibérica basada en tres principios:
1. Gobernanza independiente, técnica y orientada a resultados. Con una único Dirección Ejecutiva del Gestor de la Infraestructura y del Operador principal de la RED.
2. Planificación de la RFIG como una red única. Interoperabilidad total en ancho estándar europeo.
3. Priorización efectiva en la ejecución de los corredores prioritarios europeos estratégicos definidos en la Red TEN-T para España.
“Llevamos años debatiendo qué línea se construye antes. La pregunta que de verdad hay que responder es quién gestiona la red, con qué plan y con qué objetivos”, concluye Salvador Galve.