El presidente de la Confederación Empresarial de la Comunitat Valenciana (CEV), Vicente Lafuente, ha reclamado hoy en Teruel un Corredor Cantábrico-Mediterráneo con capacidad suficiente para acompañar el crecimiento industrial y logístico, actual y futuro, de los territorios que conecta y del resto del país.
VALENCIA. Durante la mesa “La voz del sector empresarial”, el presidente de CEV, Vicente Lafuente, ha destacado que el Corredor Cantábrico-Mediterráneo conecta seis comunidades autónomas que reúnen más de 10,8 millones de habitantes, cerca de 700.000 empresas y más del 21 % del PIB español, además de concentrar casi el 30 % del valor añadido industrial.
“Estamos hablando de uno de los grandes ejes industriales de nuestro país”, ha señalado. Por ello, ha defendido que “este corredor no es una infraestructura exclusivamente valenciana ni aragonesa. Es una infraestructura de país”.
Lafuente ha participado, junto al presidente de CEOE Aragón, Benito Tesier, y al presidente de CEOE Castilla y León, Santiago Aparicio, en la jornada “La hora del Corredor”. El encuentro da continuidad a la posición que CEV y CEOE Aragón vienen defendiendo sobre esta infraestructura.
Ambas organizaciones han presentado recientemente alegaciones al estudio informativo del tramo Teruel-Sagunto para reclamar su ejecución con doble vía electrificada, con el fin de evitar que se convierta en un cuello de botella para el tráfico futuro de mercancías y viajeros.
Las relaciones económicas entre esos territorios ya son intensas. Entre la Comunitat Valenciana y las otras cinco comunidades del eje se mueven alrededor de 7.500 millones de euros en mercancías.
“Las empresas ya compran, venden y trabajan entre nuestros territorios. Necesitamos una infraestructura que permita que esas relaciones aumenten. Las infraestructuras tienen que acompañar el crecimiento, no limitarlo”, ha apuntado.
En particular, una conexión ferroviaria competitiva con Teruel, Zaragoza y el norte de España permitiría abrir mercados, reducir costes logísticos y ampliar el área de influencia de los puertos de València, Sagunto y Castellón.
Contexto europeo
El presidente de la CEV ha situado esta reivindicación en el contexto europeo. “Europa está tomando medidas para reforzar su industria y recuperar capacidad productiva. Sería contradictorio responder a ese objetivo con un corredor que naciera limitado precisamente en uno de los ejes que deben conectar nuestros centros industriales”, ha afirmado.
A su juicio, la capacidad ferroviaria condiciona dónde pueden crecer las empresas y dónde pueden llegar nuevas inversiones. Por eso ha pedido que la planificación tenga en cuenta tanto la actividad actual como el crecimiento industrial y logístico previsto en la Comunitat Valenciana y en el resto del eje.
En este sentido, ha advertido que el tramo Sagunto-Teruel no puede convertirse en el cuello de botella del conjunto. “No estamos pidiendo sobredimensionar nada. Estamos diciendo que no podemos hacer una infraestructura que dentro de unos años ya se nos haya quedado pequeña”, ha sostenido.
Lafuente ha puesto también el foco en la resiliencia de la red ferroviaria. Los trabajos previstos para implantar el ancho estándar entre Castellón y Tarragona obligarán a interrumpir durante varios meses la circulación en ese eje. A su juicio, esta situación muestra la importancia de contar con itinerarios alternativos para una economía industrial y exportadora. El Corredor Cantábrico-Mediterráneo puede desempeñar esa función, siempre que disponga de capacidad suficiente para asumir tráficos cuando otro tramo de la red esté condicionado.
“El éxito de una infraestructura como esta no se medirá únicamente por los kilómetros construidos, sino por las empresas que la utilicen, por las toneladas que transporte, por los costes logísticos que consiga reducir y por las nuevas inversiones que sea capaz de generar”, ha concluido.