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Los maquinistas convocan huelga los días 9, 10 y 11 de febrero

  • Última actualización
    23 enero 2026 09:24

Tras los accidentes de trenes de Adamuz y Gelida, el Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios (Semaf) ha convocado una huelga sectorial de tres días, para el 9, 10 y 11 de febrero.

MADRID. “Todos los integrantes de SEMAF estamos devastados y consideramos inadmisible esta situación de deterioro constante del ferrocarril. Han de implementarse diferentes medidas con urgencia en nuestra red que garantice la integridad de profesionales y usuarios. En cuanto esta organización fue conocedora de los descarrilos realizó las gestiones pertinentes para paralizar el tráfico de todos los trenes que circulasen por el ámbito de Rodalies. Desafortunadamente, en el transcurso de las gestiones conocimos el fallecimiento de nuestro compañero”, trasladaron desde el sindicato en un comunicado.

Por ello, han convocado huelga sectorial de tres días, para el día 9, 10 y 11 de febrero, y así reclamar medidas que garanticen la seguridad ferroviaria.

La huelga afectará a todos los maquinistas del sector, que son llamados a secundar los paros. Desde Semaf han confirmado que han iniciado todos los procesos legales para tramitar la huelga en todas las empresas que conforman el sector ferroviario.

SFF-CGT

A la convocatoria de Semaf se une la del sindicato de Sector Ferderal Ferroviario de la CGT (SFF-CGT), que impulsará movilizaciones los días 9, 10 y 11 de febrero “para exigir un cambio inmediato del modelo ferroviario actual y colocar de nuevo en el centro la seguridad en la circulación, la calidad del servicio y la protección de las condiciones laborales de todas las personas trabajadoras del ferrocarril”.

En opinión del sindicato, los acontecimientos recientes han vuelto a demostrar algo que el sector conoce desde hace tiempo: la liberalización sin control, la externalización masiva y la precarización estructural han comprometido la seguridad ferroviaria, empujando al sistema hacia un escenario de colapso operativo cada vez más evidente.

Los sucesos de Adamuz y Gélida no pueden ser tratados como hechos aislados ni como errores puntuales: son el reflejo de un modelo que ha debilitado la capacidad de prevención, mantenimiento y respuesta ante incidencias. “Todo el mundo sabe que este modelo está poniendo en riesgo la seguridad. Lo que ha pasado no es casualidad: es consecuencia directa de años de privatización encubierta, abandono de la red convencional y desmantelamiento de medios y plantillas”, señalan desde el SFF-CGT.

El SFF-CGT subraya que esta situación no afecta a un único colectivo, sino que compromete a todas las personas que sostienen el ferrocarril: circulación, infraestructura, personal a bordo de los trenes, personal de empresas auxiliares y contratas, junto con el personal de conducción.

Por ello, el sindicato hace un llamamiento a la unidad del conjunto del sector ferroviario para responder con firmeza. “No es momento de dividir ni de buscar culpables entre trabajadoras y trabajadores. La respuesta debe ser colectiva, inmediata y dirigida hacia quienes han tomado decisiones políticas y empresariales que han roto el modelo ferroviario”, remarcan.

El SFF-CGT señala que esta situación ya fue advertida por el sindicato en una carta remitida al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible el pasado 26 de septiembre, en la que se alertaba de la degradación del modelo ferroviario y del impacto directo sobre la seguridad. Esa comunicación no obtuvo respuesta, pese a la gravedad del diagnóstico.

“El sistema ferroviario está en plena crisis operativa y reputacional. No vamos a permitir que se siga jugando con la vida de la ciudadanía y de las plantillas. Es momento de actuar y de exigir responsabilidades donde corresponde”, concluye el SFF-CGT.