El incremento de los tráficos ferroviarios de cereal en las instalaciones del Moll de Castella fue el motivo por el que el Port de Tarragona decidió mejorar la infraestructura dotando de pavimento hormigón una de las vías situadas junto al río Francolí.
Con esta intervención se mejoran las condiciones de operativa ferroviaria y la seguridad en las maniobras de formación y emisión de composiciones ferroviarias.
Los trabajos se han realizado por fases, cada jueves se empezaba, una vez confirmada la disponibilidad de la vía, con el acondicionamiento de la zona a hormigonar. Durante los viernes se procedía a la hormigonada y los sábados, se procederá a la retirada de los diferentes elementos constructivos utilizados durante las jornadas anteriores.
Cada tramo hormigonado quedaba finalizado y libre de obstáculos para que la vía quedara operativa, antes del siguiente lunes a las 6 horas. Este plan tenía previstas seis fases de ejecución y dos semanas para trabajos previos, y dos semanas más para trabajos finales. En total el plazo de ejecución ha sido de dos meses y medio, contados a partir de la fecha del comienzo de los trabajos.
IntermodalidadLas empresas que operan en el Port de Tarragona utilizan cada vez más los servicios ferroviarios, este hecho intuye un cambio en el sector de la logística, más sostenible.
Esta intermodalidad se puede comprobar en los movimientos de productos agroalimentarios con diferentes destinos, como el valle del Ebro, Lleida, Monzón, Zaragoza, y por otra parte, Vic, donde se fabrican los piensos para la alimentación animal.
Desde el año pasado, el Port de Tarragona lleva una media de tres trenes semanales de productos agroalimentarios, principalmente maíz, con puntas de cinco trenes semanales. Una línea regular de transporte ferroviario desde el Port hacia los clientes finales del hinterland del puerto tarraconense.
El Port de Tarragona recibe productos agroalimentarios de los principales países productores como Ucrania, Rumanía, Argentina y Estados Unidos. La distribución de estos productos abarca un hinterland muy importante, que incluye toda Catalunya, Aragón y gran parte de Navarra y del este de Castilla, y donde se fabrica más del 40% del total de producción de piensos de España.