El contrato, que se formalizó el lunes aunque el traspaso de Delmas no se materializará hasta comienzos del año próximo, prevé el pago en metálico de 320 millones de dólares, a lo que se añade la asunción de 280 millones de deudas.Gracias a esta adquisición, CMA CGM pasará a tener en sus manos las marcas Delmas, Otal, Setramar, una participación del 50 por ciento en Sud Cargos, 49 buques (20 en plena propiedad) y 140.000 contenedores.Los activos que pasan al armador francés representaron el pasado año una facturación de 4.850 millones de euros.El objetivo de la operación es reforzar las líneas entre Europa y Africa y entre el Viejo Continente y Asia.Se trata de un flujo de transportes complementario al que ya tiene CMA CGM y supondrá, según su director general, Alain Wils, desarrollar nuevas líneas basadas en la sinergia de las flotas y de los mercados.Para Bolloré, la venta supone en primer lugar una importante plusvalía, ya que cuando adquirió sus actividades navieras hace una quincena de años había pagado el equivalente a 250 millones de euros actuales.La compañía centra en la actualidad su negocio en la comunicación -a la vista de la reciente toma de control de Havas-, pero seguirá presente en los transportes, aunque no en la actividad naviera, ya que conserva su liderazgo mundial en la gestión de puertos gracias a su fuerte presencia en Africa.Además, paralelamente a la venta a CMA CGM, firmó con éste un acuerdo de asociación para la creación de agencias marítimas encargadas de la representación comercial de Delmas.